Fertirrigación eficiente del brócoli y coliflor

FHIA ha realizado una variedad de estudios para generar o validar innovaciones tecnológicas en cultivos hortícolas de clima frío, entre los que se incluyen el brócoli (Brassica oleracea var. italica) y la coliflor (Brassica oleracea var. botritis). Este estudio compara las distintas estrategias de fertirrigación en la producción de brócoli y coliflor, mostrando las más efectivas.

Las plántulas del estudio recibieron aplicaciones del fertilizante 18-46-0 diluido (6 lb/200 L de agua) 15 días después de siembra y al momento del trasplante. Para evitar contaminación en la aplicación de los tratamientos se dispuso de una válvula de 16 mm en la entrada de cada parcela/tratamiento.

La cinta utilizada fue de 15 mm de grosor, 30 cm entre salida de gotero y con una capacidad de descarga de 1.2 L/hora. A los 10 días antes del trasplante se aplicó al suelo 1,100 kg/ha de cal dolomítica.
 
Los fertilizantes utilizados en este estudio fueron urea (46-0-0), monofosfato amónico (MAP) (12-61-0), cloruro de potasio (0-0-62) y nitrato de calcio (15.5-0-0-27). Este último fue aplicado por separado para evitar sedimentación en el sistema de riego (Cuadro 1).

Los rendimientos totales y comerciales más altos para ambos cultivos se obtuvieron con el Tratamiento 2 (recomendación FHIA en fertirriego) el cual superó a los demás tratamientos (Cuadro 2).

El brócoli mostró mayor diferencia

En coliflor, el mayor peso de pella fue observado en el tratamiento 2 con promedio de 440.2 g/pella, aunque no fue estadísticamente diferente al peso de los tratamientos Testigo (381.2 g/pella) y Tratamiento 3 (371 g/pella). Sin embargo, en el caso de brócoli, sí existieron diferencias significativas entre los tratamientos, siendo el Tratamiento 2 el que produjo el mayor peso de pella con 270 g/pella, seguido del Testigo (230 g/pella) y el Tratamiento 3 (210 g/pella), respectivamente.
 
Tamaño del fruto
 
En relación al diámetro de pella, tanto en el cultivo de coliflor como brócoli, el tratamiento 2 produjo el mayor diámetro promedio (12.3  y 10.2 cm) diferente al del Tratamiento 3 (11.4 y 9.84 cm) y Tratamiento 1 (11.3 y 10.1 cm), respectivamente (Cuadro 3).
 
 
Eficiencia del uso del fertilizante

Los resultados del análisis foliar realizado a los 30 y 50-55 días no mostraron diferencias nutricionales entre los tratamientos para ambos cultivos. A nivel general los rendimientos tanto para coliflor como brócoli fueron bajos, posiblemente debido a la poca aplicación de cal al suelo y el tiempo de aplicación, ya que en el primer análisis foliar los niveles de Mn y Fe fueron altos y para el segundo análisis fueron normales, lo que sugiere que la práctica del encalado se realizó muy tarde y no se le dio el tiempo suficiente para su reacción. 
 
 
Análisis económico

El principal ahorro fue observado en mano de obra con el uso de fertirriego comparado con el sistema tradicional de aplicación de fertilizante. Asimismo y a pesar de que la inversión por fertilizantes (fósforo) fue mayor en el T2, la utilidad obtenida en este tratamiento fue mayor en comparación a los otros.

Herramienta para el manejo energético de invernaderos

Virtual Grower En Español es un programa elaborado por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS por sus siglas en inglés), a fin de dar datos estimados sobre cómo ciertos tipos de ventilación, calidad, tipo u otro aspecto de la construcción y mantenimiento de su invernadero pueden afectar a los costos brutos del control climatológico, principalmente de calefacción y ventilación pasiva o activa.


Cuando se habla de construir y mantener invernaderos, hay innumerables aspectos técnicos, importantes para el éxito de la operación, que considerar. Uno de los aspectos más relevantes es la ventilación e incluso la calefacción, las cuales son importantes aun para climas áridos, para por ejemplo calentar las plantas antes del amanecer y así hacer que ya estén trabajando cuando sale el sol, en vez de esperar a que se calienten por el sol solamente.
A principios del 2010, un programa que ya ha sido de gran utilidad para muchos productores norteamericanos en su versión en inglés, Virtual Grower! (Productor Virtual), será disponible en español. Este programa está elaborado por el Servicio de Investigación Agrícola (ARS por sus siglas en inglés), a fin de dar datos estimados sobre cómo un tipo de ventilación, calidad, tipo u otro aspecto de la construcción y mantenimiento de su invernadero pueden afectar a los costos brutos del control climatológico, principalmente de calefacción pero incluso ventilación pasiva o activa.
Crea un plan para tu invernadero. Con Virtual Grower En Español, uno puede crear un invernadero sencillo, o escoger una opción de diseño avanzado, donde se puede introducir las dimensiones, la forma del techo, y los materiales.
 

Estima tasas de intercambio de aire. Virtual Grower En Español puede estimar la taza de intercambio de aire (de salida o de entrada) para un invernadero, lo cual permite a los usuarios ver cómo los cambios pequeños pueden afectar sus costos totales.
 

Estima la eficacia del sistema de control climatológico. La sección “Eficacia de Calefacción” permite a los usuarios estimar la eficacia global del sistema de control climatológico basado en datos sencillos introducidos por el usuario. Esto le permite al usuario ver cómo los cambios en el manejo de control climatológico (p.ej., la frecuencia de mantenimiento) pueden afectar los costos totales del invernadero.
 

Diseña horarios. Virtual Grower también le permite diseñar horarios a la vez complejos y realistas, estimar los costos de combustible basados en la ubicación, tipo de combustible, horario de control climatológico y diseño del invernadero.
 

Invernadero virtual. Además, este programa le permite cultivar plantas en su invernadero virtual para conocer cómo horarios de control climatológico le afecta al desarrollo de la planta. Tamaño y tiempo para que florezca se calculan utilizando las mediciones de luz, temperatura, y concentraciones de
CO2 en el invernadero. 
 
Como el programa ha sido desarrollado en EUA, puede que haya ubicaciones que no están en la base de datos. De ser así, uno tendría las siguientes opciones:

1) Meter un código postal (EUA) en la primera página, lo cual hace que el sistema busque un sitio similar automáticamente
2) Escoger un sitio con clima similar basado en su experiencia
3) Ponerse en contacto con los creadores del programa (USDA-ARS@utoledo.edu) y ellos pueden trabajar con usted para identificar una solución viable
4) Identificar una base de datos de clima (p.ej., espanol.weather.com, o espanol.wunderground.com) que mejor represente la localidad y pueden subir esa ubicación al programa para que esté representado en el software.
Es decir, añadir ubicaciones es fácil, sólo hay que ponerse en contacto con los creadores para asegurar que la información sobre el local y el clima es correcta.
En este momento, el programa no consta de módulos diseñados para medir, estimar o calcular sistemas de riego, ni de enfriamiento o iluminación, aunque los creadores del programa esperan incluir ese aspecto en futuras versiones.

¿Qué puede hacer con este programa?
  • Establecer condiciones básicas y oportunidades de ahorro
  • Hacer planes para una extensión
  • Comprobar su intuición contra los números
  • Hacer programación de actividades
  • Simular y medir el crecimiento de las plantas 
¿Qué NO se puede hacer este programa?
  • Servir como la única fuente de información para qué tipo de invernadero debe construir
  • Sustituir por expertos en persona que podría compartir su conocimiento en persona
  • Calcular costos sobre enfriamiento.

Cuando pensamos en automatizar todas las actuaciones a realizar en un vivero, nos encontramos que se dispone de un gran número de válvulas, sea para microaspersión, nebulización, aspersión, etc. al tener un gran número de sectores independientes a controlar. Además, se utilizan múltiples sondas para una aplicación más efectiva de los inputs, como son el agua y los nutrientes. Este aspecto nos hace plantear cómo poder controlar todos estos puntos de forma efectiva y económica. Y por este motivo se han barajado distintas posibilidades llegando a la conclusión que el sistema monocable de 2 hilos es la respuesta. En un invernadero donde hay gran cantidad de elementos a controlar, y por tanto se necesitan cables para cada uno de éstos, si pudiésemos simplificar a un solo cable la actuación tanto sobre válvulas como sobre sensores, tendríamos la solución. Por esto motivo, queremos hacernos eco del nuevo sistema Agrónic Monocable, como una de las grandes soluciones para el control de los dispositivos en un vivero. Este sistema permite el control de los dispositivos de trabajo como son válvulas, contadores, detectores, sondas de temperatura, radiación o humedad relativa a través de los módulos Agrónic Monocable, como el que se puede ver en la foto. En cada punto donde dispongamos de elementos a controlar, situaremos un módulo Agrónic Monocable. Este sistema nos permite tener un solo cable desde el programador central pasando por cada uno de los puntos de control. Los módulos pueden ser de 2, 5 u 8 salidas digitales con sus respectivas entradas digitales más 1 entrada analógica. Tendríamos pues, los Módulos Agrónic Monocable repartidos por el invernadero donde vía un solo cable llegarían al programador centralizado y este o sería autónomo o le enviaría todos los datos al Programa de PC de gestión, como podemos ver en el dibujo esquemático adjunto. Este sistema ofrece a todo vivero la solución a la centralización de todos los elementos de control, sin los problemas que conlleva la multitud de cables. Estos módulos pueden ir acompañados de un lector, que permite visualizar la lectura de las sondas conectadas y poder realizar activaciones manuales in situ. Permite llevar señales de lectura analógicas a distancia y reducir los costes, además de ofrecer una gran capacidad de ampliación. Ejemplo de una ampliación: Vivero en la zona de Huelva donde tenemos un invernadero para la nebulización y microaspersión para planta que requiere enraizamento y aclimatación, y otro invernadero donde aplicamos aspersión. Cada uno de los invernaderos tiene unas dimensiones de 100x150 metros. Para nebulización disponemos de 44 válvulas independientes y para microaspersión de otras 44 válvulas, las cuales se pueden agrupar en 22 grupos de 4. Para el otro invernadero de aspersión hacen falta un total 48 agrupadas de 2 en 2. Esto suma un total de 136 válvulas, que necesitan ser controladas de forma independiente y cableada al controlador central. Además, se quiere tener sensores de humedad del suelo en varios puntos, así como de humedad relativa y temperatura. Toda esta cantidad de válvulas y sondas requieren una gran cantidad de cable y protecciones para centralizar en un solo punto de control todos estos datos. Con la opción monocable dispondremos de un total de 22 Módulos Agrónic Monocable de 5 salidas para el control de las 88 válvulas y los sensores, y 24 módulos de 2 salidas para las otras 48 válvulas. Así pues, con un solo cable de 2x1,5 mm recorriendo el total de los 46 módulos centralizaremos todos los elementos de trabajo. Por tanto, sólo serán necesarios 900 metros de cable de los más de 25.000 metros que hubieran sido necesarios para todo el control, y contando con la sencillez y robustez que el sistema ofrece, además de la capacidad de ampliación. A parte de esta opción, tenemos la posibilidad de utilizar sistemas de control vía radio que permiten el control en puntos donde no se puede llegar vía cable, ya instalados o de ampliación, o también enlazar distintos viveros vía módulos radio a un centro de control. Es la otra solución para la integración de los dispositivos dentro de la red de trabajo y en un único punto de gestión. Los sistemas radio utilizados son los de frecuencia libre, al no requerir legalización y más estando dentro de un invernadero, o en una zona viverista definida. La alimentación de los mismos puede ser vía pilas, a través de

La centralización de la fertirrigación a través de terminales remotos

Cuando pensamos en automatizar todas las actuaciones a realizar en un vivero, nos encontramos que se dispone de un gran número de válvulas, sea para microaspersión, nebulización, aspersión, etc. al tener un gran número de sectores independientes a controlar. Además, se utilizan múltiples sondas para una aplicación más efectiva de los inputs, como son el agua y los nutrientes. Este aspecto nos hace plantear cómo poder controlar todos estos puntos de forma efectiva y económica. Y por este motivo se han barajado distintas posibilidades llegando a la conclusión que el sistema monocable de 2 hilos es la respuesta. En un invernadero donde hay gran cantidad de elementos a controlar, y por tanto se necesitan cables para cada uno de éstos, si pudiésemos simplificar a un solo cable la actuación tanto sobre válvulas como sobre sensores,  tendríamos la solución. 
Por esto motivo, queremos hacernos eco del nuevo sistema Agrónic Monocable, como una de las grandes soluciones para el control de los dispositivos en un vivero.
Este sistema permite el control de los dispositivos de trabajo como son válvulas, contadores, detectores, sondas de temperatura, radiación o humedad relativa a través de los módulos Agrónic Monocable, como el que se puede ver en la foto. En cada punto donde dispongamos de elementos a controlar, situaremos un módulo Agrónic Monocable.
Este sistema nos permite tener un solo cable desde el programador central pasando por cada uno de los puntos de control.  Los módulos pueden ser de 2, 5 u 8 salidas digitales con sus respectivas entradas digitales más 1 entrada analógica.
Tendríamos pues, los Módulos Agrónic Monocable repartidos por el invernadero donde vía un solo cable llegarían al programador centralizado y este o sería autónomo o le enviaría todos los datos al Programa de PC de gestión, como podemos ver en el dibujo esquemático adjunto.

Este sistema ofrece a todo vivero la solución a la centralización de todos los elementos de control, sin los problemas que conlleva la multitud de cables. Estos módulos pueden ir acompañados de un lector, que permite visualizar la lectura de las sondas conectadas y poder realizar activaciones manuales in situ. Permite llevar señales de lectura analógicas a distancia y reducir los costes, además de ofrecer una gran capacidad de ampliación.
Ejemplo de una ampliación: Vivero en la zona de Huelva donde tenemos un invernadero para la nebulización y microaspersión para planta que requiere enraizamento y aclimatación, y otro invernadero donde aplicamos aspersión. Cada uno de los invernaderos tiene unas dimensiones de 100x150 metros. Para nebulización disponemos de 44 válvulas independientes y para microaspersión de otras 44 válvulas, las cuales se pueden agrupar en 22 grupos de 4. Para el otro invernadero de aspersión hacen falta un total 48 agrupadas de 2 en 2. Esto suma un total de 136 válvulas, que necesitan ser controladas de forma independiente y cableada al controlador central. Además, se quiere tener sensores de humedad del suelo en varios puntos, así como de humedad relativa y temperatura. Toda esta cantidad de válvulas y sondas requieren una gran cantidad de cable y protecciones para centralizar en un solo punto de control todos estos datos.
Con la opción monocable dispondremos de un total de 22 Módulos Agrónic Monocable de 5 salidas para el control de las 88 válvulas y los sensores, y 24 módulos de 2 salidas para las otras 48 válvulas.
Así pues, con un solo cable de 2x1,5 mm recorriendo el total de los 46 módulos centralizaremos todos los elementos de trabajo. Por tanto, sólo serán necesarios 900 metros de cable de los más de 25.000 metros que hubieran sido necesarios para todo el control, y contando con la sencillez y robustez que el sistema ofrece, además de la capacidad de ampliación.
A parte de esta opción, tenemos la posibilidad de utilizar sistemas de control vía radio que permiten el control en puntos donde no se puede llegar vía cable, ya instalados o de ampliación, o también enlazar distintos viveros vía módulos radio a un centro de control. Es la otra solución para la integración de los dispositivos dentro de la red de trabajo y en un único punto de gestión.
Los sistemas radio utilizados son los de frecuencia libre, al no requerir legalización y más estando dentro de un invernadero, o en una zona viverista definida. La alimentación de los mismos puede ser vía pilas, a través de una fuente de alimentación a 12 Vdc o a través de panel solar.
Así pues, se puede disponer de una gran variedad de soluciones para la automatización de un invernadero, desde el más pequeño al más grande y como sistemas de control remoto perfectamente integrables al sistema central de control.

Tecnología inteligente para ahorrar agua


Los sensores sin cables y los Pivots guiados por GPS están ayudando a los agricultores que lo usan a reducir el consumo de agua. Los sensores miden la analítica del suelo y mandan lecturas a través de un enlace sin cables a una estación central, con la posibilidad de acceder a los datos online desde un ordenador, permitiendo así poder decidir de forma rápida y eficiente cuándo y cómo regar.

Las tomas de analítica del suelo cada minuto del día permiten crear un plan para tomar decisiones de riego. Lo rompedor aquí no son los sensores, que han sido utilizados por los agricultores durante décadas, sino el sistema wireless (sin cables) que permite entrar en la tecnología informática al servicio del medioambiente y al de cómo alimentar a las masas sin derrochar agua fresca.

Un gran número de tecnologías emergentes prometen reducir el consumo de agua. Los sensores sin cables que permiten un uso más preciso del agua son un método. Algunos agricultores están empleando controles GPS en sus sistemas de riego por Pivot central, de manera que mientras el sistema automatizado se mueve por el campo, saben su posición con exactitud y dónde apagar o reducir el caudal en las áreas que requieren menos agua.

El incremento en el uso de biodiesel como el etanol podría añadir más presión, si esa demanda empuja a los agricultores a cultivar maíz en lugar de cultivos menos intensivos en agua. Los agricultores podrían reducir el consumo de agua en un 17% utilizando la información sobre el clima local y el suelo para tomar decisiones. Es por ello que países desarrollados con grandes sequías como Australia e Israel son líderes en riego con ahorro de agua.

Ventajas de implementar redes inalámbricas y monitorización remota en sistemas de riego pivot

A medida que la tecnología se hace más accesible para las explotaciones agrícolas, el uso de instrumentos de telemetría no solo crea valor al negocio sino que además se utiliza para nuevas aplicaciones.

Las últimas tendencias en telemetría son instrumentos inalámbricos: controlan o monitorizan señales analógicas o digitales sin los impedimentos del cable, estas señales pueden utilizarse para comunicarse con y desde el Pivot a la granja, para comprobar los sensores de analítica de tierra, humedad, pH, temperatura ambiente, suelos químicos, la velocidad del viento, la localización exacta del Pivote en cada momento, todo ello para decidir el mejor momento para regar y el uso de la bomba, precisando cantidad y tiempo.

De este modo permite monitorizar todo el sistema pivot desde un teléfono móvil u ordenador con acceso a Internet, desde cualquier lugar. Este sistema permite recoger datos de explotaciones con Pivotes de manera eficiente a precio razonable.

Nueva publicación sobre el cultivo de la Berenjena

El MARM edita una publicación sobre el cultivo intensivo de la berenjena, en él se analizan las variedades, exigencias de cultivo, características de los suelos y abonado de las plantas, así como las labores de plantación. 

MARM-Se recogen también las principales plagas y enfermedades que pueden afectar a este cultivo, las medidas preventivas y los tratamientos necesarios en cada caso.
El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino ha editado una publicación sobre el cultivo intensivo de la berenjena, una especie hortícola muy extendida en España, especialmente en Andalucía, Cataluña y Valencia, en donde se cultiva el 80 por ciento de la producción total, correspondiendo cerca de la mitad de la superficie cultivada a invernaderos.

Tras analizar la importancia actual del cultivo de la berenjena en España y profundizar en la descripción botánica de la planta, la publicación aborda las variedades de berenjena cultivadas en invernadero partiendo de su dependencia botánica, su procedencia y la forma del fruto.

También se estudian las exigencias del cultivo en lo relativo al clima o la polinización, incluyendo un capítulo sobre el calendario del riego, las características de los suelos y el calendario del abonado, y otro apartado para el ciclo de la berenjena, las labores y prácticas preparatorias de la plantación, la poda y el entutorado de las plantas.

Capítulo aparte se dedica a las plagas y enfermedades que pueden afectar a este cultivo, exponiendo las prácticas preventivas y las recomendaciones para los tratamientos en cada uno de los casos.

Finalmente se explican los rendimientos medios de los cultivos, tanto al aire libre como en invernadero, consejos para la conservación y el almacenamiento y detalles sobre la composición del fruto.

La publicación se puede adquirir en la tienda virtual de publicaciones del Ministerio incluida en su página Web www.marm.es . 

Aumenta la superficie de pepino, berenjena y calabacín, cultivos rentables y baratos

España es el país europeo con mayor proliferación de invernaderos. Durante la pasada campaña agrícola los cultivos protegidos en todo el país superaron las 76.000 hectáreas. Sin lugar a dudas, el tomate es actualmente el cultivo estrella de los invernaderos españoles, aunque la pérdida de renta agraria empuja al productor a apostar por cultivos muy rentables y baratos de mantener, lo que explica el crecimiento en el número de hectáreas dedicadas a producciones como el pepino, el calabacín o la berenjena. Otra tendencia importante que marca el devenir de la agricultura de invernadero en toda España es la adaptación de los métodos de cultivo a las técnicas de producción integrada y a las técnicas de control biológico basadas en el uso de insectos beneficiosos.

Algo tan sencillo como proteger los cultivos con una estructura para defenderlos de las inclemencias climatológicas y al mismo tiempo forzar el crecimiento de las plantas para adelantar y aumentar la productividad puede llevar haciéndose de forma rudimentaria desde hace siglos en todo el mundo. Sin embargo, la aparición de los plásticos, la mejora sustancial en la obtención de nuevas semillas hortícolas y la modernización de las técnicas de fertirrigación han sido factores que se han conjugado en las últimas décadas para provocar la generalización de la agricultura de invernadero en algunas zonas de producción muy localizadas. La superficie de invernadero aumenta en todo el planeta, aunque lo hace de forma más apreciable en países en vías de desarrollo que necesitan garantizar su autosuficiencia alimentaria a consecuencia del rápido crecimiento demográfico a que se ven sometidos.

En todo el mundo, actualmente se cultivan unas 265.000 hectáreas de invernaderos. Asia, con más de 138.000, representa en estos momentos la primera potencia mundial en la producción intensiva bajo plástico. En segundo lugar, con unas 95.000 ha, se encuentra la cuenca mediterránea. Europa del norte (16.000 ha) y el continente americano (15.600 ha) se reparten el resto. Holanda sigue siendo el máximo exponente en la agricultura bajo cubierta altamente tecnificada, especialmente en lo que se refiere a invernaderos de cristal. Los agricultores de los Países Bajos tampoco han podido escapar de la crisis económica y ya se ha constatado oficialmente que el número de hectáreas de invernadero tiende a descender en Holanda, debido a que la inmensa mayoría de los productores no pueden soportar los elevados costos de producción, a pesar de los intentos por mantener las rentas agrarias vendiendo una parte de la energía que generan para sus sistemas de calefacción.
En el otro extremo, el invernadero de tubo y plástico tan extendido por la cuenca mediterránea y que no depende de los costosos sistemas de calefacción para mantenerse productivo casi durante todo el año. España ocupa el primer lugar en superficie de cultivo y en avances tecnológicos desarrollados con la producción bajo plástico, gracias al empuje que ejercen zonas de producción tan importantes como Andalucía, Murcia y Valencia.

El invernadero en España

España es el país europeo con mayor proliferación de invernaderos. Durante la pasada campaña agrícola, los cultivos protegidos en todo el país superaron las 76.000 hectáreas. Andalucía, Murcia, Canarias y Valencia son las comunidades autónomas que encabezan la superficie cultivada bajo plástico, aunque el fenómeno del invernadero está presente en casi todas las regiones españolas. De las estadísticas del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino se desprende que el uso del invernadero está directamente relacionado con la producción hortícola, salvo en el caso de Murcia y Canarias, donde los plásticos protegen otro tipo de cultivos tan conocidos como el plátano.

Actualmente, los invernaderos están presentes en Aragón, Baleares (más de 300 hectáreas de hortalizas), Valencia (aproximadamente 2.000 hectáreas dedicadas al cultivo de hortícolas), Castilla-La Mancha y Castilla y León, Cataluña (con unas 600 hectáreas de cultivos protegidos), Galicia (algo más de 2.000 hectáreas), y Madrid (con casi 300 hectáreas de invernaderos, sobre todo concentradas en la producción de pepino). También hay invernaderos, con superficies de cultivo que rondan en cada caso las 250 hectáreas, en regiones como Navarra, Asturias y País Vasco (con una especial dedicación al cultivo de ciertas especialidades de tomate) (cuadro I).

Cabe destacar la producción testimonial de algunas frutas en invernadero (sin incluir las plataneras de Canarias), como pueden ser el níspero, el mango, la piña y la uva de mesa. Las cifras del invernadero en España se completan con casi un millar de hectáreas dedicadas a viveros, en los que se obtienen y multiplican las variedades comercialmente interesantes.

En el caso de Andalucía, los cultivos en invernadero suman más de 56.000 hectáreas y representan casi el 90% de las que se obtienen en todo el país (cuadro I). Destacan principalmente Almería (frutas y hortalizas), Granada (hortalizas y subtropicales en la franja costera) y Huelva (fresa-fresón) como las zonas de producción más importantes. En los últimos años se han consolidado zonas de producción en algunas comarcas del interior de la provincia de Granada, en las que el invernadero con malla o con plástico permite completar el calendario de los cultivos obtenidos cerca de la costa y en lugares más templados.
En Canarias, unas 3.000 hectáreas de invernadero se dedican en su mayor parte a la producción de hortícolas (cuadro I). Destaca el tomate como producto líder, seguido por el calabacín a gran distancia. Además de las hortícolas, en Canarias se registra una importante presencia de cultivos protegidos de plataneras, que constituyen uno de los pilares básicos de la producción intensiva de la región, tanto para el consumo en el mercado español como para la exportación.

Productos y tendencias

Las producciones de invernadero en España se concentran en el cultivo de hortalizas y planta ornamental, aunque la diversificación es una consolidada tendencia de futuro. Por todo el país, no dejan de realizarse ensayos en campo para determinar la viabilidad del uso del invernadero con cultivos que hasta ahora se han sembrado tradicionalmente al aire libre. Sucede de este modo con diferentes especialidades de verdura de hoja y también con frutas y bayas, así como con el maíz dulce. Los investigadores tratan de satisfacer la demanda de los agricultores y de los comercializadores en origen, que no es otra que conseguir producciones mayores y más tempranas que les garanticen un mejor posicionamiento en el mercado.
Sin lugar a dudas, el tomate es actualmente el cultivo estrella de los invernaderos españoles (cuadro II). Como producto más representativo, su importancia queda fuera de dudas con un simple vistazo a las estadísticas oficiales que confirman un aumento en la producción y también un aumento en las exportaciones. Alemania, Reino Unido y Francia siguen siendo los principales clientes del tomate español, mientras que Portugal y Holanda son proveedores de tomate para nuestro país en momentos puntuales de la campaña (cuadro III).
En el caso de la producción de hortícolas bajo plástico, lo que sucede en Almería puede ser bastante representativo. La pérdida de renta agraria empuja al productor a apostar por cultivos muy rentables y baratos de mantener, lo que explica el crecimiento en el número de hectáreas dedicadas a producciones como pepino, calabacín y berenjena. Por el contrario, productos más costosos como el pimiento ven limitada su superficie debido a los bajos precios medios conseguidos en las últimas campañas y también debido a que se mantienen algunos problemas de sanidad vegetal que aún no han podido ser resueltos satisfactoriamente con las técnicas de control biológico de plagas (cuadros II y IV).
Otra tendencia importante que marca el devenir de la agricultura de invernadero en toda España es la adaptación de los métodos de cultivo a las técnicas de producción integrada. A la hora de luchar contra las plagas, cada vez hay menos productos fitosanitarios autorizados. Esto ha propiciado el crecimiento exponencial de las técnicas de control biológico basadas en el uso de insectos beneficiosos. Almería ya se ha consolidado como la primera región europea de producción agrícola en la que se han generalizado las sueltas selectivas de insectos en cultivos de invernadero, aunque Murcia ocupa el primer lugar por número total de hectáreas (cultivos al aire libre y bajo plástico) en las que intervienen organismos de control biológico (OCB).

El invernadero español del futuro

La importancia de dotar al sector agrícola con modelos de invernadero especialmente eficientes en el uso de la energía y que además se adapten perfectamente a las condiciones particulares de cada zona de producción es un objetivo estratégico del Gobierno español. Dicho objetivo se refleja en la puesta en marcha del proyecto Cenit Mediodía, un ambicioso trabajo de investigación en el que participan varias universidades y organismos públicos y privados de investigación y que actualmente se encuentra en ejecución.
El proyecto Cenit de Multiplicación de Esfuerzos para el Desarrollo, Innovación, Optimización y Diseño de Invernaderos Avanzados (Mediodía) pretende obtener nuevos conocimientos multidisciplinares que permitan el desarrollo de un nuevo concepto de invernadero avanzado para la próxima década. Este invernadero avanzado será altamente automatizado, eficiente en el consumo de energía y agua y permitirá cultivos diversificados y rentables en cualquier época del año en distintos climas españoles, mediante una producción integrada. El suministro de energía y agua se efectuará de forma renovable y se optimizará la gestión de productos y la valorización de co-productos y residuos. Los resultados de este proyecto de investigación, que deberán conocerse en 2010, permitirán el diseño de al menos tres prototipos de invernadero especialmente adaptados a la producción de hortícolas en el Mediterráneo, el cultivo de ornamentales en la zona central del país y el de hortícolas en el Valle del Ebro.
Para conseguir los objetivos propuestos, el proyecto se divide en varias áreas de trabajo.

De entre éstas, destaca especialmente la investigación que lleva a cabo Repsol YPF sobre nuevos materiales de cubierta. Se trabaja en el desarrollo de un sistema de ventilación por apertura total gracias a un mecanismo de enrollamiento motorizado del film plástico. También se estudia la combinación de plástico y malla para garantizar al mismo tiempo luminosidad y protección contra las plagas.

El descubrimiento de nuevos aditivos abre expectativas completamente revolucionarias en el campo de los plásticos agrícolas. Repsol YPF se ha propuesto desarrollar productos que hasta hace sólo unos años hubieran sido más propios de la ciencia-ficción. Los invernaderos españoles de la próxima década utilizarán plásticos supertérmicos antiplagas, filmes luminiscentes para plantas ornamentales o filmes autolimpiables con baja acumulación de polvo ideales para los cultivos mediterráneos. El área de trabajo relacionada con las energías renovables incluye el estudio de nuevos materiales para la fabricación de células fotovoltaicas orgánicas. Ya se han estudiado diferentes compuestos y estructuras para eventualmente desarrollar células fotovoltaicas orgánicas para su uso en la cubierta plástica de los invernaderos y se trabajará para buscar un escalado a tamaños más acordes con la demanda energética necesaria en los invernaderos.

Otro de los apartados importantes en el proyecto Mediodía es el que se dedica a la investigación en lucha integrada, un capítulo que ha recaído sobre la empresa almeriense Agrobío. Se ha seleccionado el ácaro fitoseido depredador Amblyseius swirskii para el control de la araña blanca y otras plagas. Se ha puesto a punto su cría en masa y se ha examinado su establecimiento y efectividad en varios cultivos hortícolas con resultados muy satisfactorios. También se han seleccionado especies vegetales autóctonas como plantas refugio de los depredadores Nesidiocoris tenuis y Orius laevigatus. El objetivo ha sido mejorar la instalación temprana de éstos en los invernaderos. También se ha puesto a punto la producción a gran escala de Chelonus oculator, parasitoide de Spodoptera exigua. También se ha establecido el grado de complementariedad de los parasitoides y los baculovirus como agentes de control con resultados positivos.

Por otra parte, la Fundación Cajamar trabaja dentro del mismo proyecto de investigación sobre un revolucionario sistema de gestión de la recogida, tratamiento y valorización de residuos. Se pretende desarrollar un ciclo productivo de carácter cerrado en el que los residuos generados por la actividad de la agricultura intensiva se conviertan en recursos utilizables por el propio sector agrícola o por otros sectores.
Para organizar esta tarea, los investigadores de la Estación Experimental de Cajamar han desarrollado un sistema de trabajo y recogida de datos mediante la monitorización de 50 hectáreas de invernadero para evaluar todos los parámetros de la producción de residuos procedentes del invernadero (orgánicos e inorgánicos).

El proyecto Cenit Mediodía es uno de los máximos exponentes en la investigación de vanguardia sobre el diseño de nuevos modelos de invernadero, pero no el único. Desde Almería, la Fundación Tecnova ha iniciado un proyecto para construir un nuevo prototipo de invernadero dedicado al cultivo intensivo de peces. Si los resultados son satisfactorios, Tecnova ofrecerá un trabajo pionero a un sector (el de la acuicultura) con grandes posibilidades de futuro. Las investigaciones de la mencionada fundación también aprovecharán para probar el valor constructivo de materiales distintos al hierro y que sean más resistentes y menos corrompibles por la humedad.