Las ventajas del cultivo en invernadero

1.INTRODUCCIÓN

En el pasado, una regla conocida para las personas dedicadas al campo era obtener extraordinaria cosecha y se decía que si en nuestro país alguna persona caía a la tierra y permanecía ahí, pronto le saldrían raíces. Esto significaba que nuestro país contaba con buena tierra y por lo tanto, era eminentemente agrícola.
En los últimos años la agricultura nacional ha perdido gran parte de sus integrantes, cada día menos personas se dedican al cultivo o a la cría de animales. Se considera que solo 2 a 3 por ciento de nuestra población se dedica al campo, y ser campesino o agricultor por lo general es sinónimo de pobreza.
Los precios de los alimentos se elevan constantemente e incluso suele haber escasez debido al abandono del campo y las condiciones climatológicas actualmente. Esto factores provocan severos problemas de alimentación en gran parte de los países del mundo.
En nuestro país las semillas y los vegetales integran el 80 por ciento de la alimentación, a diferencia de otros países industrializados en los que estos productos constituyen sólo el 50 por ciento y el resto productos de origen animal.
Por eso la importancia de buscar una alternativa en la producción agrícola para satisfacer ala gran demanda de productos naturales.
Afortunadamente contamos con una alternativa los cultivos hidropónicos. Esta novedosa, fácil y útil técnica, nos dan la oportunidad de establecer nuestro propio negocio de algo tan necesario como es la comida.
Es posible crear pequeños o medianos centros de producción agrícola, centro de distribución y comercializadoras, pues el mercado para los productos hidropónicos es aún virgen, con estas enormes posibilidades de ventas y en un país que casi todo lo importa.
Si usamos la información y recursos a nuestro alcance, y nos especializamos en algún cultivo (fuera de temporada), trabajando con el máximo esfuerzo para producir, obtendremos beneficios a partir de la primera cosecha, ya que sólo el Distrito Federal es un mercado potencial con más de 20 millones de clientes, hay casi 100 millones de posibles clientes en la República Mexicana. Además con la unión de los pequeños y medianos productores, igualando la fecha de siembra, la semilla y el tiempo de cosecha, es posible comercializar con mayoristas, sin contar con el mercado exterior que se interesa en adquirir productos frescos y de buena calidad.
Somos los privilegiados del mundo, porque el mundo no es de los inteligentes, ni de los sabios: el mundo es de los audaces. Recuerden que los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar

2.HIDROPONÍA

La Hidroponía es la Técnica de cultivar sin tierra. Se puede decir que hay tres formas de hacer esto:
    • En medio liquido:
Las raíces están sumergidas en solución nutritiva, en la cual se regulan constantemente su PH, aireación y concentración de sales. Esta técnica no es muy recomendable para principiantes.
    • En sustrato sólido inerte:
Se parece en muchos aspectos al cultivo convencional en tierra y es él mas recomendado para quienes se inician en HIDROPONIA. En lugar de tierra se emplea algún material denominado sustrato, el cual no contiene nutrientes y se utiliza como un medio de sostén para las plantas, permitiendo que estas tengan suficiente humedad, y también la expansión del bulbo, tubérculo o raíz.
    • Aeroponía:
Las raíces se encuentran suspendidas al aire, dentro de un medio oscuro y son regadas por medio de nebulizadores, controlados por temporizadores. Tampoco es recomendada para principiantes.

3.SELECCIÓN DE TIPO DE CULTIVO

Tomando en cuenta las siguientes consideraciones podemos conocer la factibilidad y potencial de un proyecto para el cultivo de jitomate, y así emprender su realización.
La utilidad del proyecto depende de cómo se efectúe la operación y vente de la cosecha. Por ejemplo, en Estados Unidos, el precio del tomate varía según la temporada y los estados. Así en Texas, en la temporada de primavera de 1999 se compro el tomate (jitomate) a $1.30 dólar los 453 gramos, sin embargo, en Florida, se vendió a 1.10 dólar.
En el puerto de Veracruz, el precio del tomate bola ha llegado a 35 pesos al menudeo y en Toluca, Estadio de México, el precio más alto de la temporada fue de 18.00 pesos.
Como vemos, la situación geográfica y la temporada hacen que varíen considerablemente los precios; por lo que estas diferencias te llevarán a la investigación de precios y mercados.
Así que para el calculo del proyecto tendremos que tomar en cuenta la situación geográfica de la plantación, la localización de la misma (accesabilidad, etc.), el numero de plantas, el clima, las condiciones de mercado y recursos económicos con que los que se cuentan para invertir.
Si disponemos de semilla de una buena calidad y variedad, y las condiciones necesarias para la planta, si podremos cosechar de 20 kilos por planta, si hablamos de una pequeña unidad hidropónica de 10 de frente por 30 metros de longitud, podemos colocar holgadamente 900 plantas y disponer de espacio para el laboreo y mantenimiento.
Ya que hablamos de cosechar de 20 kilos por planta hablamos de una producción aproximada de 18000 kilogramos es decir de 18 toneladas.

Ya que establecimos que la producción de jitomate que es rentable, consideramos el producto como tal.
    • Tomate (jitomate)
    • Nombre botánico: Solanum Iycopersicum.
    • Nombre en ingles: Tomate
    • Familia: Solanáceas
    • Fotoperiodo de la planta: de floración neutra
    • Tiempo desde que nace hasta la recolección ciclo corto
    • De 9 a 110 días; medio: 100 a 120 días; largo: 110 a 125 días
    • Temperatura mínima: 12 ° C; optima: 25 a 30 ° C; máxima: 35 ° C
    • Facultad germinativa: de 3 a 4 años
    • Peso promedio de 100 semillas: 3.33 gramos
    • Humedad relativa: entre 50 y 60 por ciento
    • Profundidad de siembra: 2 centímetros

4.CARACTERÍSTICAS DEL INVERNADERO

Se considera como una estructura con las medidas requeridas y cubiertas con determinado material translúcido o trasparente, que permita tanto el crecimiento óptimo de las plantas, como el acceso a las personas para laborar en el cultivo.
Las formas de la estructura no cuentan con una regla. Pueden ser circulares, elípticas, de una o dos aguas, con una altura mínima en su parte más baja de 2,50 m2 y en su parte alta, de 4m.
El invernadero debe tener las siguientes características básicas:
1.- Orientación de norte a sur (si es posible).
2.- Áreas de mayor actividad.
3.- Espacio para manejo de insumos, que debe ubicarse separado del movimiento de ventas.
4.- Área de venta al menudeo, un área para este fin, evitando la cercanía a tus cultivos.
5.- Dentro del espacio se debe considerar un área conveniente para tu privacidad.
6.- El área del trafico o paso para contenedores, herramienta y mantenimiento.
7.- Fuera de la área construida, un espacio sombreado para tus clientes.
8.- Área de servicios Administrativos y sanitarios.

5.CONSTRUCCIÓN DEL INVERNADERO

Es muy importante. Mejor dicho, ES VITAL hacer una buena selección del plástico para reducir los riesgos de la inversión, no solamente en el material, sino también en toda la plantación.
Para escoger la cubierta adecuada es necesario tener en cuenta la situación geográfica, las temperaturas máxima, mínima y media, las posibilidades de heladas, el régimen de vientos, la humedad relativa, el régimen de lluvias, la radiación solar, la especie que se va a sembrar.
La cubierta requiere de bloqueador de la radiación ultravioleta por lo menos hasta los 315 nanómetros. En función de los requerimientos puede incrementarse el bloqueo a costos gradualmente mįs elevados, que no siempre alcanzan a justificarse.
La cubierta ideal debe, entonces, bloquear la radiación UV propuesta, pero ser permeable a la radiación solar del resto de la banda hasta 3000 nm; retener la energía calorífica generada por las radiaciones IR que emanan del suelo y de las plantas; minimizar los problemas que se derivan de la condensación de agua; tener larga duración y costo balanceado con los beneficios



 
 
REGION ESPECTRAL EFECTO
280-315 nm
Detrimente, quemazón, Ennegrecimiento
315-400 nm
Formativo, algún efecto sobre plagas y virus.
400-510 nm
Fotosíntesis secundaria; crecimiento de tallos y hojas
510-610 nm
Poca respiración biológica.
610-700 nm
máxima actividad fotosintética y síntesis de clorofila.
.
Presentamos una gama de polietilenos para invernaderos que permitan hallar entre ellos a los más adecuados para un cultivo específico.
CUBIERTAS BLOQUEO ULTRAVIOLETA.- Estas cubiertas se usan en zonas frías pero que no son propensas a largos periodos de extremo frío o a heladas. También se emplean en invernaderos de zonas cálidas. Los hay, estabilizados con Níquel ligeramente amarillo-verdoso, y también estabilizados con Halls, transparentes, incoloros. Tienen el mismo grado de bloqueo de la radiación Ultravioleta.
CUBIERTAS TERMICAS.- Estas cubiertas deben usarse en zonas extremamente fías o propensas a largos periodos de extremo frío y/o a frecuentes heladas.
Durante el día, se acumula dentro del invernadero el calor que no sobrepase las temperaturas máximas críticas para el adecuado desarrollo de las plantas. Este calor es retenido durante la noche evitando que el descenso térmico incida en los cultivos, lo cual ocasionarķa paros vegetativos que reducirán el rendimiento y la precocidad.
Las laminas con cualidades térmicas o termoaislantes de todas maneras deben tener la propiedad de bloquear las radiaciones Ultravioleta de menos de 315 nanómetros.
Hay térmicos color natural, que es un blanquecino perlado, comúnmente denominado "lechoso". También se encuentra polietileno térmico ligeramente amarillo-verdoso que cumple exactamente la misma función.
Los compuestos de EVA con diferentes rangos de aditivos, son recomendados para climas muy nubosos y fríos. Los hay también "lechosos" o Amarillo-verdosos.
DIFUSION DE LUZ.- El plástico ideal es aquel que tiene la cualidad de efectuar una buena difusión de la luz transmitida, reduciendo las sombras y permitiendo que las plantas reciban luz en toda su superficie y no solamente por la zona de incidencia.
Entre los termoaislantes o térmicos se encuentran también los que además de su natural particularidad de buenos difusores de luz, tienen agregadas las caracterķsticas de mayor difusión aún.
Esta propiedad es muy importante ya que contribuye a que las plantas utilicen uniformemente, en todo su contorno, el máximo posible de luz receptada

ANTIGOTEO.- Con un efecto antigoteo, se consigue reducir la posibilidad de que grandes gotas caigan sobre los cultivos. Las gotas de agua condensada resbalan hacia los extremos del invernadero.
Se encuentran, también, laminas que tienen efecto antigoteo y que a la vez tienen propiedades agregadas de mayor difusión de luz.

6.POR QUE EL PLASTICO AUMENTA LA PRODUCCION

La eficiencia del polietileno en la actividad agrícola se establece comparando producciones bajo invernadero y al aire libre con idénticos productos en zonas iguales. La cubierta no se usa solamente para evitar que el agua se precipite sobre el cultivo, aunque es muy común esta idea. El polietileno brinda a las plantas protección efectiva en sus diferentes etapas de desarrollo.
Son muchos los factores que contribuyen a beneficiar una plantación protegida bajo invernadero. Entre ellos se destacan los siguientes:
    • DIFUSIÓN DE LUZ.- Es la propiedad que tienen las cubiertas de cambiar la dirección de los rayos solares distribuyéndola equitativamente por toda el área para beneficiar a todo el invernadero en su conjunto y a la vez impedir que lleguen directamente a la planta. Este factor permite el desarrollo armónico del cultivo y ayuda a obtener frutos mįs homogéneos y sanos.
    • FOTOSÍNTESIS.- El proceso fotosintético se ve favorecido dentro del invernadero, debido en gran medida a la forma en que es difundida la luz y a la conservación de temperaturas homogéneas, que deben ser en términos generales, las óptimas.
    • MICROCLIMA.- Manejar un microclima que permite controlar y mantener las temperaturas óptimas, aporta en cosechas mįs abundantes y de mejor calidad, reconocidas en el mercado por mejores precios. Adicionalmente permite programar las cosechas para épocas de escasez.
    • LUMINOSIDAD.- Dentro de un invernadero se puede obtener mayor o menor luminosidad, dependiendo de su diseño y de su cubierta.
Los invernaderos metálicos permiten ingresar una mayor cantidad de luz porque cubren mayor área útil que los de madera, empleando menores espacios con los perfiles.
También es importante tener en cuenta que en días nublados se reduce la transmisión de luz a lo que la transparencia del material de cubierta sobresale en importancia.
El espesor no contribuye ni afecta la transmisión de luz al interior del invernadero. Una pelķcula calibre 8 (200 mic.) transmite prácticamente la misma luz que una cubierta calibre 2 (50 mic).
Sin embargo la transmisión de luz sķ varķa dependiendo del įángulo de los rayos solares. En las mañanas y en el atardecer cuando los rayos llegan mįs oblicuos se reduce la transmisión debido al incremento de la reflexión.
Los puntos expuestos en los párrafos anteriores dejan claramente establecido que el grado de protección y abrigo que una plantación tiene en invernadero no puede ser conseguido al aire libre y es la razón fundamental por la cual es mucho mįs alta la productividad bajo invernadero.Los techos
Los materiales acostumbrado para el recubrimiento de un invernadero, ya sean rígido o flexibles, deben ser translúcidos y deben cumplir ciertas normas para lograr su objetivo.
La luminosidad
El material que se va a utilizar debe cubrir las siguientes características de transmitancia fotométricas: la transmisión, reflexión y absorción de luz.
Los polietilenos de larga duración se fabrican con resinas de buena calidad y estabilizadores de acción ultravioleta, su duración es por lo general de dos a tres años.
El piso
Una vez que establecimos las áreas, hablaremos del piso sobre el cual construiremos el invernadero, el cual estará libre de basura, piedras grandes, etc. La superficie debe ser lisa, con una ligera pendiente no más de 1.5 a 2 por ciento, en sentido trasversal y longitudinal. Ya que hemos decidido por optar por una plancha de concreto para poder utilizar zanjas individuales.
Invernadero de estructuras metálicas
Invernadero de estructura metálica es de costo promedio, aunque depende también de la calidad de los materiales usados. En estas estructuras es más fácil instalar doble recubrimiento de plástico; es decir, un doble techo que permita ahorros considerables en el manejo de las temperaturas ambientales para cultivos.
Algunos materiales, como las canaletas para sujetar los plásticos ayudadas con el polygrap, son una buena opción a bajo precio.

7. PREPARACIÓN DE CONTENEDORES (ALMÁCIGO) Y SUTRATOS

Lo primero es preparar tu almácigo. Este es una especie de "cajón" donde sembrarás tus semillas. Lo puedes construir con tablas de unos 10-12 cm formando un cuadro que puede ser de 30 por 40 cm, y en la parte de abajo le colocas tela de mosquitero. Lo llenas con sustrato y realizas tu siembra, debiéndolo mantener a humedad constante y de preferencia a una temperatura entre 18 y 26 grados Centígrados para que se desarrolle la germinación. El objetivo del almácigo es proteger a las semillas y las plántulas del medio ambiente, y te permite además seleccionar las mejores cuando se deban trasplantar.
La función del sustrato es la de proporcionar a la planta un medio de sostén, protegiendo a la raíz de la luz, además de contener la solución nutritiva de la planta. Entre los sustratos empleados mįs comúnmente en Hidroponía se cuentan: Vermiculita (Silicato de Aluminio), Perlita, Peat Moss (turba vegetal), grava, tezontle, aserrķn, resinas sintéticas (Poliuretano), cascarilla de arroz, carbón vegetal, etc.
El que comencé a emplear fue la Perlita, que he comprado con el nombre de Agrolita, la cual es un material volcánico con excelentes propiedades en cuanto a aireación y retención de humedad. Se vende como mejorador para tierras de cultivo y no debe ser difķcil de conseguir. Se trata de una "piedrecilla" con diámetros entre 1 y 4 mm, de color blanco y es muy ligera (si le soplas cuando esta seca, vuela). Utilizando este sustrato, el riego con solución nutritiva puede ser cada tercer día.
En la Ciudad de México cuesta el equivalente de 7.50 U.S.D. el costal, y te sirve para unas 8 bolsas (macetas) de 40 x 40 cms. Los datos del costal que compré los encuentras en "Proveedores". (Agradecería datos para la adquisición de este material en tu localidad, para incluirlos en dicha pagina).
La grava es mucho más barata y facilita la renovación de aire para las raíces, pero al no ser absorbente, las partículas de grava comienzan a secarse después de pocas horas, por lo que se debe regar con bastante frecuencia (tres veces por día), o en forma automatizada, por lo cual este sustrato se recomienda para cultivos de producción elevada, empleando un equipo eficiente de bombas y un buen sistema de drenaje, recirculando la solución nutritiva.
Principales condiciones para el uso de grava:
    • Diámetro de partículas menor a 2 cm., facilitando el anclaje de la raíz.
    • No tener aristas cortantes que pudieran provocar daño mecánico.
    • No debe contener materiales tóxicos.
    • Buena consistencia, para que no se desmorone pues puede obstruir el drenaje.
Un buen sustrato con caracterķsticas en un punto medio respecto a los mencionados es el tezontle, molido de tal forma que las partículas mayores sean de unos 6 mm. para lograr una proporción sustancial de partículas gruesas y polvo. Este es barato y se puede emplear tanto a nivel casero como en camas de cultivo para producción. Tal vez éste sea el mįs recomendable para comenzar.
Creo que con estos datos te podrás formar un criterio para seleccionar un sustrato. Las ventajas y desventajas están en función a las características físicas. A mayor porosidad, mayor dificultad para el lavado pero mejor retención de humedad; con una partķcula menor tenemos mejor anclaje de la raíz, pero mayor dificultad en el drenaje y menor aireación. El compromiso lo estableces tú, considerando también el nivel de producción que quieras alcanzar y el recurso económico con que cuentes. Cual es el mejor sustrato?. Respetando las condiciones que debe cumplir: el que abunde en tu localidad

8. MATERIAS PRIMAS(SEMILLAS)

Puede comprar las semillas en casi cualquier supermercado; el costo es relativamente bajo. Para el número de semillas a sembrar debes considerar el espacio que ocuparán tus plantas cuando sean adultas; ya que las colocarás en bolsas con un diámetro aprox. de 30 cm. Yo estoy colocando 4 plantas de jitomate por bolsa pues no tengo mucho espacio en casa, pero esto no es muy recomendable pues las plantas compiten por la iluminación, lo cual resulta en un alargamiento del tallo (no un crecimiento normal), con el consiguiente gasto infructuoso de energía, el cual no es aplicado a la flor o fruto.

9.LA PREGERMINACIÓN

Si deseas un brote precoz, puedes pregerminarlas poniéndolas, sobrenadando, en agua natural a una temperatura (que puede ser o no constante)no mayor a 23 ° C, durante 72 horas. Este tratamiento depende del grupo de la cascarilla de semilla: si ésta es muy pequeña y de cascarilla delgada, 24 horas de remojo serán suficientes.
Será conveniente cubrir con una manta o papel los recipientes en que sé pregermina, para evitar la entrada de contaminación, así como la evaporación. Recuerda una ley natural que dice: el calor dilata los cuerpo; de este modo con la temperatura sugerida y el agua, al dilatar y rehidratar la cascarilla, será posible lograr un brote fácil y precoz.

10. GERMINACIÓN

Si la germinación es realizada directamente sobre un almacigo, las semillas serán al boleo (como si aplicaras sal sobre la comida) y si usas un germinador con espacios separados (cavidades individuales), serán sembradas semillas por semillas en cada espacio del germinador. En caso de que decidas sembrar dos semillas juntas por unidad por unidad germinativa, tendrás que eliminar a la planta más débil.

11.SIEMBRA

La profundidad de la siembra estaį en función del tamaño de la semilla, pero si ésta no es muy grande, una profundidad recomendada serį de unos dos centímetros. Puedes hacer tu siembra por "mateado", o sea, haces hoyos con una vara o con el dedo, y en cada hoyo depositas una semilla, cubriéndola posteriormente con sustrato. Te recomiendo que utilices un aspersor al humedecer el sustrato para evitar remover las semillas. Con esto se iniciarį el proceso de germinación (recuerda mantener la humedad constante).
Una vez que tus semillas hayan germinado puedes iniciar el riego con solución nutritiva cuando aparezcan en la planta hojas secundarias. (Lo primero que aparece no son hojas, sino cotiledones). Se debe tener mucho cuidado de que la solución nutritiva NO TOQUE el cuerpo de las plantas, sobre todo cuando son pequeñas ya que las quema, pues está compuesta de sales.

12. TRANSPLANTE

Posteriormente se podrá efectuar el trasplante al invernadero. Se llenan los contenedores con grava (bien limpia) hasta una cuarta parte aprox., y el resto con sustrato, el cual debes humedecer y comprimir suficientemente.
El trasplante de podrá efectuar cuando la planta cumpla cualquiera de las siguientes condiciones:
    • Rebasa los 10 cm de alto.
    • Tiene ya unas 6 hojas.
    • Cumple unas 5 semanas después de germinar.
El manejo en el trasplante deber ser muy cuidadoso, tratando de no dañar las raíces, y se debe procurar hacerlo antes de las 9 o después de las 18 horas, evitando las temperaturas altas del día. Para esto se cava en el sustrato humedecido de la bolsa un agujero suficientemente profundo para recibir a la raíz; se extrae la planta del almácigo y se deposita hasta la base del tallo, tapando y regando después para que se compacte en torno a la raíz. Recuerda no tardar mucho para mantener la raíz húmeda; si gustas la puedes enjuagar, en el caso de contaminación (si la agrolita se había puesto verde en el almácigo). Hazlo con confianza; toma en cuenta que es benéfico para tu planta.

13. PREPARACIÓN DE UNA SOLUCIÓN NUTRITIVA

El agua empleada debe llenar el requisito de ser apta para el consumo humano o de animales; si tiene una alta concentración de sales puede desbalancear la solución. Si vas a preparar 20 litros de solución, debes tomar en cuenta que se requiere utilizar una báscula con resolución de 0.1 (una décima) de gramo para pesar las sales de acuerdo a la fórmula (ver Teoría). Te recomiendo que compres unos 100 gr., de bolsitas de plástico de unos 7-8 cm de ancho, y que peses de una vez unas diez dosis de cada sal, guardándolas en un lugar seco, para dejarlas preparadas. NO MEZCLES LAS SALES. Para la preparación debes disolver en un recipiente menor (un vaso), una sal a la vez, vaciando el contenido al recipiente de almacenamiento, agitando al mismo tiempo. Posteriormente separa solución en un garrafón que puedas manipular para efectuar el riego.
La solución que tengas almacenada debe protegerse de la luz para evitar que se enlame, y no olvides agitarla de vez en cuando para oxigenarla. Ya tienes listos los nutrientes para tu cultivo!

14.RIEGO

Este sistema bombea la solución desde un tanque hacia tuberías de PVC perforadas, que están ubicadas en la parte inferior de la cama, mojando el sustrato (que lo cubre) y raíces de las plantas en forma vertical (de abajo hacia arriba), durante el drenaje la salida es también vertical (de arriba hacia abajo) desde las camas hacia el tanque de almacenamiento, renovándose el aire en el sustrato.
La subirrigación es también un sistema cerrado porque hay reciclaje de la solución, siendo sus componentes:
  • Tanques de almacenamiento
  • Tuberías de PVC para la entrada y drenaje de la solución
  • Bomba
  • Cronómetro o controlador de la retroalimentación
  • Controles automáticos para medir el pH, CE, dosificación de nutrientes, etc.
Las camas pueden ser de diferente ancho, longitud y profundidad, dependiendo entre otros aspectos del cultivo a producirse.   Las camas son cubiertas con plástico para aislar el medio, ubicándose las tuberías perforadas en toda su longitud para un llenado y drenaje rápido de la solución, un ciclo de 10 a 20 minutos entre el llenado y drenaje permite una adecuada aereación.
Los sustratos a utilizar deben ser preferentemente cuarzo y granito libres de partículas finas y con suficiente capacidad para retener humedad.
La solución se aplica a la superficie del sustrato, filtrándose hacia abajo. Esto lo puedes hacer mediante mangueras pequeñas, procurando aplicar uniformemente para un desarrollo homogéneo. Si usas bolsas, realiza una perforación de 2-3 mm a la cuarta parte de la altura (partiendo de la base), y deja de aplicar la solución justo cuando comience a salir el lķquido; si gustas puedes adherir un trozo de cinta de en mascarillar para "guiar" las gotas a un recipiente, para evitar algún encharcamiento. Si usas la fórmula que aparece en la parte teórica de esta pagina, el riego debe hacerse cada tercer día (el lunes, miércoles y viernes). Si hace mucho calor, con la consiguiente evaporación, puedes regar con agua los días que se intercalan (ej: martes, jueves y sábado), dejando descansar el domingo.
NOTA: Cada 5-6 semanas se debe enjuagar completamente el sustrato con agua simple suficiente para disolver sales acumuladas. El agua que se recupere es útil para alguna planta en tierra.

15. SOLUCIÓN NUTRITIVA

Los animales requieren de compuestos orgánicos elaborados para su alimentación, a diferencia de las plantas, las cuales fabrican su alimento; esto lo desarrollan en las hojas, gracias a la luz y a las materias primas (minerales) que obtienen del suelo. Para que puedan realizar esta función, necesitamos proporcionarles mediante el agua de riego:
Principalmente, NITRÓGENO, FÓSFORO, POTASIO, CALCIO, AZUFRE Y MAGNESIO (estos se llaman Macroelementos pues son los más consumidos por las plantas), y en menor medida, Manganeso, Boro, Hierro, Cobre, Molibdeno, Cloro y Zinc. (Adivinaste, estos se llaman microelementos)
¿Cómo logramos esto?. Mediante sales, por ejemplo: Sulfato de Magnesio (involucra al Azufre); Fosfato Monopotasico (Fósforo y Potasio); Nitrato de Calcio (incluye Nitrógeno). Con éstas tres sales ya cuentan con los principales elementos requeridos (recuerda: MACROELEMENTOS. ¿En qué proporciones?. Afortunadamente, los que nos iniciamos podemos partir de fórmulas base, desarrolladas gracias a la investigación que se ha logrado en éste sentido.
La que yo empleo ahora es:
    • Nitrato de Potasio: 15 gr
    • Fosfato Monoamónico: 3.5 gr
    • Nitrato de Calcio: 13.5 gr
    • Sulfato de Calcio: 10 gr
    • Sulfato de Magnesio: 6 gr
    • Sulfato Ferroso: 1.0 gr
    • Para 20 litros de agua.
Esta fórmula me ha dado resultado en mis cultivos y la sigo utilizando, pero un detalle a comentar es la poca solubilidad del Sulfato de Calcio (yeso) que tiende a precipitarse, lo cual es un inconveniente, sobre todo si planeas una recirculación. Para evitar este inconveniente, el Ing. Rodolfo Hurtado me ha recomendado esta otra fórmula:
    • Nitrato de Amonio: 3.1 gr
    • Fosfato Monoamónico: 5.9 gr
    • Nitrato de Calcio: 24.6 gr
    • Sulfato de Potasio: 11.6 gr
    • Sulfato de Magnesio: 10 gr
    • Sulfato Ferroso: 0.5 gr
    • Para 20 litros de agua.
No existe una "fórmula mágica", pues existen diversas combinaciones de sales para dar a tu cultivo los elementos necesarios. Para visualizar mejor esto, observa la siguiente tabla, donde se dan los valores en partes por millón (ppm) que deben suministrarse de cada elemento para un crecimiento saludable.
Valores Deseables de cada elemento en la Solución Nutritiva.[partes por millón]
ELEMENTO
LÍMITES
ÓPTIMO
Nitrógeno
Calcio
Magnesio
Fósforo
Potasio
Azufre
Cobre
Boro
Hierro
Manganeso
Molibdeno
Zinc
150-1000
100-500
50-100
50-100
100-400
200-1000
0.1-0.5
0.5-5
2-10
0.5-5
0.01-0.05
0.5-1
250
200
75
80
300
400
0.5
1
5
2
0.02
0.5
Nota: Una parte por millón equivale a un miligramo disuelto en un litro de agua, (o 1 gramo en 1000 litros).
Como puedes observar, existe cierto rango de tolerancia en el cual se puede variar. Así que puede comenzar con cualquier fórmula de acuerdo a los nutrientes que encuentres en el mercado, con la confianza de que será útil para tu cultivo. En varias de las páginas recomendadas, encontrarás muchas otras fórmulas que se han probado con buenos resultados. He agregado una página con algunas fórmulas de uso específico que han sido probadas en el Centro de Hidroponía del ISSSTE. Tal vez quisieras visitarla.
Ciertamente para obtener los mejores resultados se debe ajustar la solución nutriente durante el ciclo de crecimiento, y este ajuste es diferente para cada cultivo en particular. Las plantas de hoja comestible generalmente emplean mįs Nitrógeno; las de raíz necesitan mįs Potasio y las de frutos deben mantener niveles relativamente bajos de Nitrógeno.
De acuerdo a la temporada, el ajuste para el jitomate por ejemplo, involucra la relación entre el Nitrógeno y el Potasio: Bajo condiciones de alta luminosidad, las plantas usan mis N. Para mejorar la calidad del fruto en los meses de otoño y principios de invierno se recomienda aumentar el Potasio, e incluso duplicar la relación Potasio / Nitrógeno en invierno, cuando se recibe menos luz. Esto no quiere decir que tus plantas no se desarrollarán si no se modifica la solución nutriente; pero son un ejemplo de algunas de las consideraciones que se deben hacer sobre todo si se pretende una producción elevada. Si este es el caso, lo mįs recomendable es que se cuente con asesorķa especializada, buenas fuentes de información, experiencia de un año mínimo, una buena infraestructura y equipo de monitoreo.
Una recomendación importante es comprar sales de grado AGRÍCOLA, pues la diferencia de precio respecto a las químicamente puras es substancial, además de que las impurezas contenidas en pequeña medida, podrían "enriquecer" el suministro de elementos a tu cultivo. Aunque el detalle aquí es que te las venden por bulto (creo que de 25 Kg.).
De acuerdo al gasto en sales promedio, el material que adquirí con un costo equivalente de 4 U.S.D., será suficiente para mantener a 30 plantas por un lapso aproximado de 8 meses, mínimo!
En la Ciudad de México, se podrían adquirir en: F. Javier Mina Mz 138, Lote 1930, Col Ejido de Aztahuacan. Tel.: 5 692 2235 o 5 692 2068.Si deseas también podrías comprar alguna de las mezclas ya preparadas, siguiendo las instrucciones del fabricante al respecto de las cantidades a utilizar. He encontrado referencia a un producto denominado PHOSTROGEN, el cual es un fertilizante 10-10-27 (siempre que veas tres series de dígitos, se refieren al porcentaje de Nitrógeno, Fósforo y Potasio, en ese orden). Se trata de un nutriente hidropónico con microelementos, consistente en un polvo especialmente manufacturado para uso doméstico."Se gastan 2.5 U.S.D. para preparar 250 litros de solución. Proveedor en Santiago de Chile: Semillería San Alfonso, calle San Alfonso No. 31". (Datos tomados de la página del ing. Patricio Barros

16. pH (acidez o alcalinidad)

Es la medida del grado de acidez o alcalinidad de una sustancia. Tiene una escala del cero al 14, tendiendo al 14 una sustancia alcalina (como la sosa), y hacia el cero una sustancia ácida.
Si la raíz de la planta no se encuentra en un medio (solución nutritiva) con el pH adecuado, no absorberá los nutrientes aún cuando éstos existan en el medio de cultivo. El rango de pH en el cual se favorece el crecimiento de la mayoría de los cultivos está entre 6 y 6.5.

17. CONTENEDORES

Una vez construido el invernadero, se requerirá de contenedores para la siembra. a continuación presentamos una imagen de los contenedores que utilizaremos en nuestro invernadero que son el uso de zanjas aisladas sobre el suelo, en el cual es sustrato será piedra de .tezontle sumergida en solución nutritiva.

Tipos de invernaderos: Algo mas

Puede intentarse una clasificación según diferentes criterios (por ej., materiales para la construcción, tipo de material de cobertura característica, características de la techumbre, etc.), no obstante, se prefiere enumerar los más importantes obviando algunas características para su clasificación.

Dentro de los tipos de invernaderos más comunes en el mundo se encuentran:

* Invernadero Túnel
* Invernadero Capilla (a dos aguas)
* Invernaderos en diente de sierra
* Invernadero Capilla modificado
* Invernadero con techumbre curva
* Invernadero tipo Parral o Almeriense
* Invernadero Holandés

Invernadero Túnel

Es difícil establecer una línea divisoria entre lo que es un invernadero y un macrotúnel, por no existir un parámetro definido. No obstante, se ha optado como medida de clasificación el volumen de aire encerrado por cada metro cuadrado de suelo. En general, de acuerdo a diferentes opiniones al respecto, podemos definir como invernadero aquella estructura que supera los 2.75-3 m3/m2.
Se trata de invernaderos que tienen una altura y anchura variables.
Importados con las siguientes dimensiones.

Este tipo de estructura tiene algunas ventajas e inconvenientes :

Ventajas

* Alta resistencia a los vientos y fácil instalación (recomendable para productores que se inician en el cultivo protegido).
*  Alta transmisión de la luz solar.
* Apto tanto para materiales de cobertura flexibles como rígidos.

Desventajas

* Relativamente pequeño, volumen de aire retenido (escasa inercia térmica) pudiendo ocurrir el fenómeno de inversión térmica.
* Solamente recomendado en cultivos de bajo a mediano porte (lechuga, flores, frutilla, etc.)

Invernadero Capilla

Se trata de una de las estructuras más antiguas, empleadas en el forzado de cultivos, muy usados en nuestro país, fundamentalmente en la zona de La Plata.

La pendiente del techo (cabio) es variable según la radiación y pluviometría (variando normalmente entre 15 y 35º). Las dimensiones del ancho varían entre 6 y 12m (incluso mayores), por largo variable. Las alturas de los laterales varían entre 2,0-2,5m y la de cumbrera 3,0-3,5m (también se construyen más bajos que los señalados pero no son recomendables).

La ventilación de estos invernaderos en unidades sueltas no ofrece dificultades, tornándose más dificultosa cuando varios de estos invernaderos se agrupan formando baterías.

Ventajas

* Construcción de mediana a baja complejidad.
* Utilización de materiales con bajo costo, según la zona (postes y maderos de eucaliptus, pinos etc).
* Apto tanto para materiales de cobertura flexibles como rígidos.

Desventajas

* Problemas de ventilación con invernaderos en baterías.
* A igual altura cenital, tiene menor volumen encerrado que los invernaderos curvos.
* Mayor número de elementos que disminuyen la transmitancia (mayor sombreo).
* Elementos de soportes internos que dificultan los desplazamientos y el emplazamiento de cultivo.

Invernadero en dientes de siembra

Una variación de los invernaderos capilla, que se comenzó a utilizar en zonas con muy baja precipitación y altos niveles de radiación, fueron los invernaderos a una vertiente.

Estos invernaderos contaban con una techumbre única inclinada en ángulos que variaban entre 5º y 15º (orientados en sentido este-oeste y con presentación del techo hacia la posición del sol -norte para el hemisferio sur-).

El acoplamiento lateral de este tipo de invernaderos dió origen a los conocidos como dientes de sierra. La necesidad de evacuar el agua de precipitación, determinó una inclinación en las zonas de recogida desde la mitad hacia ambos extremos.

Ventajas

* Construcción de mediana complejidad.
* Empleo de materiales de bajo costo (según zonas).

Desventajas

* Sombreo mucho mayor que capilla (debido a mayor número de elementos estructurales de sostén).
* Menor volumen de aire encerrado (para igual altura de cenit) que el tipo capilla.

Invernadero tipo capilla modificado (chileno)

Se trata de una variante de los tipo capilla (muy utilizados en la V región de Chile y promovidos por el programa Hortalizas del INIA), en nuestro país son muy utilizados en la provincia de Corrientes. La modificación respecto al capilla, consiste en el ensamble a diferentes alturas de cada cambio, lo que permite generar un espacio para una ventana cenital (lucarna).

Las dimensiones más comunes de éstos invernaderos son:

* Ancho de cada módulo: 6,0 m.
* Altura lateral: 2,4 m.
* Altura cenital: 3,6 m.
* Abertura cenital: 0,3-0,5 m.

Los postes se plantan cada 2,0 m, tanto en el lateral como en la parte central, utilizándose postes sulfatados o bien, impregnados con brea al menos en los 0,40-0,60 m que van enterrados.
Ventajas

* Construcción de mediana complejidad.
* Excelente ventilación (al igual que el diente de sierra), siendo muy adecuados para la conformación de baterías.
* Empleo de materiales de bajo costo.

Desventajas

* Sombreo mayor que capilla (debido a mayor número de elementos estructurales de sostén), pero menor que diente de sierra.
* A igual altura cenital, tiene menor volumen encerrado que los invernaderos curvos.
* Elementos de soportes internos que dificultan los desplazamientos y el emplazamiento de cultivos.

Invernadero con techumbre curva

Este tipo de invernaderos tienen su origen en los invernaderos-túneles. Por lo común son de tipo metálicos (caños de 2’’ a 2,5’’ de diámetro o bien perfiles triangulares con hierro redondo trefilado de 8-10 mm de diámetro), también hay con techumbres metálicas y postes de madera.

Dentro de este tipo de invernaderos, pueden encontrarse diferentes alternativas según la forma que adopta el techo ( i - e -circulares - semielípticos - medio punto - ojivales etc.). Las dimensiones más comunes de éstos invernaderos van de 6,0-8,0 m de ancho por largo variable.

En la zona del cinturón hortícola de la ciudad de Santa Fe, existe una alternativa de muy bajo costo (más próxima al tipo semielíptico) construida con postes de madera y techumbre de madera arqueada o caña. Se trata de estructuras endebles y de baja altura, tornándose muy importante como limitante para el clima de la zona.

Ventajas

* Junto con los invernaderos tipo túnel, es el de más alta transmitancia a la luz solar.
* Buen volumen interior de aire (alta inercia térmica).
* Buena resistencia frente a los vientos.
* Espacio interior totalmente libre (facilidad de desplazamiento, laboreo mecanizado, conducción de cultivos, etc.).
* Construcción de mediana a baja complejidad (debido a la disponibilidad de los elementos prefabricados).

Desventajas

* Tienen la misma limitante que los tipo capilla, cuando deben acoplarse en batería ( de no poseer algún sistema de ventilación cenital).
* La limitante ya señalada, plantea la necesidad de no superar los 25-30 m (de invernaderos acoplados), debido a las dificultades para ventilación.

Invernadero tipo parral (almeriense)

Son invernaderos originados en la provincia de Almería (España), de palos y alambres, denominados parral por ser una versión modificada de las estructuras o tendidos de alambre empleados en los parrales para uva de mesa. En nuestro país, este tipo de invernadero tuvo su mayor difusión en las provincias del NOA (particularmente Salta).

Actualmente existe una versión moderna a los originales, que se construyen con caños galvanizados como sostenes interiores, permaneciendo el uso de postes para los laterales de tensión o aún, siendo reemplazados también éstos por muertos enterrados, para sujeción de los vientos, constituidos por doble alambre del 8.

Estos invernaderos suelen tener una altura en la cumbrera de 3,0-3,5 m, la anchura variable, pudiendo oscilar en 20 m o más, por largo variable.

La pendiente es casi inexistente, o bien (en zonas con puvliometría de riesgo) suele darse 10º-15º, lo que representa altura de los laterales del orden de 2,0-2,3 m. Se ventila solamente a través de las aberturas laterales. En la techumbre solo se utiliza un doble entramado de alambre, por entre el cual se coloca la lámina de polietileno, sino otra sujeción.

Ventajas

* Gran volumen de aire encerrado (buen comportamiento según la inercia térmica).
* Despreciable incidencia de los elementos de techumbre en la intercepción de la luz.
* Aún tratándose de una estructura que ofrece alta resistencia a los vientos, es poco vulnerable por el eficiente sistema de anclaje.

Desventajas

* Deficiente ventilación.
* Alto riesgo de rotura por precipitaciones intensas (escasa capacidad de drenaje).
* Construcción de alta complejidad (requiere personal especializado).
* En zonas de baja radiación, la escasa pendiente del techo representa una baja captación de la luz solar.



Invernadero tipo venlo (holandés)

Son invernaderos de vidrio, los paneles descansan sobre los canales de recogida del agua pluvial. La anchura de cada módulo es de 3,2 m y la separación entre postes en el sentido longitudinal es de 3 m.

Estos invernaderos carecen de ventanas laterales (puede ser debido a que en Holanda no existen demasiadas exigencias en cuanto a ventilación). En vez, tiene ventanas cenitales, alternadas en su apertura ( una hacia un lado y la siguiente hacia el otro) cuyas dimensiones son de 1,5 m de largo por 0,8 m de ancho.

Ventajas

* El mejor comportamiento térmico (debido al tipo de material utilizado: vidrio y materiales rígidos).
* Alto grado de control de las condiciones ambientales.

Desventajas

* Alto costo.
* La transmitancia se ve afectada, no por el material de cobertura, sino por el importante número de elementos de sostén (debido al peso del material de cubierta).
* Al tratarse de un material rígido, con duración de varios años, resulta afectado por la transmisibilidad de polvo, algas, etc.

Tecnología de invernadero utiliza el flujo del viento para maximizar producción



La utilización de la energía del viento dentro del invernadero podría incitar mayores rendimientos en tu producción. David Chelf, físico y productor de fresas orgánicas en San Diego, California, EUA, ha ingeniado un nuevo sistema de producción protegida que toma en cuenta el comportamiento del viento: “Yo no convierto el viento en energía, sólo capturo su presión,” menciona.

Chelf es creador del producto Airhous y propietario de su propia empresa de invernaderos, Airstream Innovations Inc. Como físico y productor, Chelf menciona la importancia de prestar atención a los efectos del viento en la producción protegida.

Invernadero al revés

“La idea es de buscar una manera de económicamente incrementar la productividad,” menciona. Los invernaderos son burbujas que se mantienen constantemente infladas al encauzar el viento de todas las direcciones a torres al final del invernadero y dentro del invernadero misma.

El invernadero multicapilla se delimita con canaletas ancladas al suelo a lo largo del invernadero.

En otras palabras, el invernadero se sostiene por su anclaje y no es determinado por una estructura metálica, a diferencia de un invernadero típico que requiere de esa estructura para poder sostenerse.

“Airstream Innovations fue creada en el 2006. Estamos en vías de revitalizar nuestra página de Internet, y expandiendo nuestros servicios. Air house es un término comunmente utilizado en Japón para describir estructuras apoyadas por aire. La palabra airhous es el nombre de la marca del producto,” nos mencionó Chelf en una entrevista teléfonica.

Flujo de aire

Las torres forjan aire a través de los abanicos, hacia dentro del invernadero. Las abanicos regulan el flujo de aire en el invernadero, manteniéndolo aproximadamente a tres millas por hora, lo cual, de acuerdo a Chelf es el óptimo para la respiración de la planta.

El flujo de aire constante optimiza la fotosíntesis y respiración de la planta, incrementando la tasa de crecimiento sin la utilización de insumos, mientras incrementa la producción.




Inspiración para su desarrollo

La idea salió a relucir después de tres años en desarrollo cuando Chelf, trataba de producir fresas a una alta elevación. Chelf menciona que el sistema le duplicó la producción y utilizó 40 por ciento menos agua, en comparación con la producción en campo abierto.


Airstream en México

En cuanto a costos Chelf mencionó: “El costo del producto en México es aproximado a veinte dólares por metro cuadrado, más el impuesto de importación y gastos de trasporte, los cuales dependerán de la distancia desde San Diego, California, EUA al lugar de instalación. Actualmente tenemos un cliente en Ciudad Juarez, Chihuahua y nos estamos expandiendo en varias partes de México. La expansión no sólo es en México, estamos por instalar un invernadero en las Islas Canarias, España.”

Para preguntas sobre este producto, visita la página de Internet de Airstream Innovations o contacte a su representante de ventas en México, Francisco González a francisco@airstreaminnovations.com o al tel. + (52) 351-115-4320

Gestión mecanizada de la fertirrigación, las labores culturales y el clima en invernaderos





La mecanización de la gestión del clima ha ido cobrando importancia, en todas sus modalidades. Desde el simple control del grado de apertura de las ventanas en función de la temperatura interior, a potentes equipos de regulación predictiva del clima incidiendo sobre numerosos actuadores distribuidos por los módulos de la explotación; y en algunos casos, gestionando simultáneamente la distribución de agua y nutrientes a las plantas, en función del contenido de agua del substrato, el peso de la planta o el modelo evaporativo. De esta forma, el riego se optimiza en función del consumo. Sin embargo, la mecanización de las labores culturales en invernaderos continúa siendo una asignatura pendiente en los mismos, de modo que los gastos en mano de obra suponen casi la mitad de los gastos corrientes de este tipo de explotaciones.



La mayor parte de la superficie de invernaderos mundial se localiza en regiones áridas como la cuenca Mediterránea, donde se concentra aproximadamente el 20% de la superficie mundial invernada. Concretamente en la provincia de Almería existe la mayor concentración de invernaderos a nivel planetario (el 4% del total mundial).

La superficie de invernaculos a nivel mundial ha experimentado en los últimos treinta años un crecimiento exponencial debido a la puesta en producción de nuevas áreas en los países asiáticos e Iberoamérica. Sin embargo, en España se ha estancado e incluso reducido en los últimos años debido a la caída en la rentabilidad de las explotaciones motivada por la crisis en los precios en origen de las frutas y hortalizas.

La creciente competencia en el sector de los invernaderos, hace necesario mejorar la calidad de los productos como factor diferenciador para su comercialización; además, la necesidad de mantener los niveles de beneficio, que antes se apoyaba en un incremento de la superficie productora, ahora debe basarse en un aumento de la producción y el rendimiento del cultivo. Estos dos factores han hecho necesaria la evolución tecnológica que se está desarrollando en los últimos años en el área de los invernaculos.

Actualmente se está produciendo un incesante avance en la tecnificación de los invernaderos. Se controla por ordenador el clima del invernadero, el aporte de agua y nutrientes, y algunos de los parámetros biológicos de los cultivos que permiten determinar el estado hídrico del mismo y detectar situaciones de estrés. Por otro lado, aparecen en el mercado máquinas y equipos diseñados específicamente para su uso en invernaderos, que permiten agilizar y facilitar las labores culturales. De igual forma se gestionan informáticamente los tiempos de trabajo de las labores realizadas por cada trabajador de la explotación para los distintos cultivos.



Las empresas auxiliares se encuentran en pleno auge, sólo en la provincia de Almería la industria auxiliar de la agricultura genera un negocio superior a los 1.000 millones de euros. Este esfuerzo de incorporación de tecnología relacionada con los invernaculos tiene que acompañarse obligatoriamente de otro relativo a la concentración de la oferta hortofrutícola, para de esta manera rentabilizar las elevadas inversiones necesarias. La concentración de la oferta debería incluirse en los diversos planes estratégicos que realizan las Administraciones como garantía de un precio justo en origen.

La mecanización de la gestión del clima ha ido cobrando importancia, en todas sus modalidades de gama baja, media y alta. Desde el simple control del grado de apertura de las ventanas en función exclusivamente de la temperatura interior, a potentes equipos de regulación predictiva del clima, que controlan múltiples parámetros climáticos, incidiendo sobre numerosos actuadores distribuidos por los módulos de la explotación; y en algunos casos, gestionando simultáneamente la distribución de agua y nutrientes a las plantas, en función del contenido de agua del substrato, el peso de la planta o el modelo evaporativo. De esta forma el riego se optimiza en función del consumo.



Sin embargo, la mecanización de las labores de los cultivos en invernaderos continúa siendo una asignatura pendiente en los mismos. Está muy limitada debido a los condicionantes derivados de trabajar en el interior de una estructura con un ambiente agresivo, poca separación entre apoyos y gran intensificación y forzado de los cultivos agricolas. Actualmente sólo se están produciendo avances significativos en la aplicación de productos fitosanitarios, cuyo uso está cada vez más limitado, tendiendo hacia la lucha integrada, el control biológico e incluso a la agricultura ecológica. Por todo ello, los gastos en mano de obra suponen casi la mitad de los gastos corrientes de este tipo de explotaciones.

Control del aporte de agua y nutrientes

En la actualidad, las instalaciones de fertirrigación se controlan por ordenador, con sistemas de diseño específico dotados de microcontroladores o mediante autómatas programables, donde el aporte de nutrientes se realiza en función de las necesidades del cultivo. Se busca optimizar la absorción de los elementos nutritivos por parte de la planta. Estos equipos intentan mantener un nivel de pH ligeramente ácido en el agua de riego de forma que los elementos nutritivos presenten una mejor solubilidad. También se controla la conductividad eléctrica (CE), que es proporcional a la concentración de la disolución nutritiva en la que se incluyen los fertilizantes. Tanto la CE como el pH se miden por medio de sensores electrónicos, al igual que la temperatura del agua, que es necesaria para corregir el valor de la conductividad. En determinadas zonas es necesario instalar desaladoras en las explotaciones, debido a la mala calidad del agua y a la excesiva salinidad. Generalmente son instalaciones de ósmosis inversa, que depuran el agua y posteriormente la mezclan (desalada con la procedente del sondeo sin tratar) antes de incorporarla al sistema de riego.

Se utilizan tanto sistemas tipo venturi como bombas de inyección. En ambos casos la inyección se gestiona mediante electroválvulas que se abren cuando reciben el impulso eléctrico desde el automatismo controlador. La inyección se realiza por pulsos eléctricos del orden de milisegundos, de forma que la abertura se va realizando sucesivamente hasta que la lectura de los parámetros de control, CE o pH, se ajustan al valor deseado.


El aporte de solución nutritiva se puede regular determinando el tiempo necesario de riego para aportar un volumen estimado o en función de las necesidades de la planta (riego a la demanda). En los cultivos en enarenado se suele utilizar el riego horario, en el que el agricultor calcula el tiempo de riego que es necesario cada día en función del estado fisiológico de la planta, del estadio fenológico y del clima. El riego a la demanda se puede realizar en función de sensores climáticos de forma que se establecen los valores críticos de temperatura o humedad a partir de los cuales hay que regar. También se pueden utilizar tensiómetros para determinar las necesidades de riego, aunque este sistema requiere una correcta determinación de la posición de los tensiómetros con respecto a la zona radical de las plantas y una buena distribución dentro del invernadero, para evitar los errores que provoca la heterogeneidad del suelo.

Mecanización de las labores culturales

Para los tratamientos fitosanitarios se utilizan los carros eléctricos autopropulsados dotados de barras verticales de pulverización, que se desplazan sobre las tuberías del sistema de calefacción y poseen control automático de la distancia a recorrer en cada línea de cultivo, evitando así la proximidad del operario a la zona tratada. Además, su velocidad de desplazamiento constante les permite mantener una buena uniformidad en el tratamiento. Cuando no se dispone de los raíles que permiten el guiado automático, se pueden utilizar equipos muy compactos y de pequeño tamaño, dotados de ruedas neumáticas y con transmisiones hidráulicas que les permiten una gran maniobrabilidad.



También se utilizan sistemas de nebulización a ultrabajo volumen. Esta técnica consiste en equipos de ventiladores que producen una circulación de aire dentro del invernadero creando un flujo continuo. Los ventiladores están provistos de una boquilla por la que se inyecta el líquido (con un caudal de aplicación aproximado de 2-3 l/h) de tratamiento que se mezcla con el aire produciendo una nebulización de microgotas (5-20 mm). Este sistema permite una distribución uniforme del tratamiento en forma de niebla que impregna todas las zonas del cultivo, disminuyendo el riesgo de un aporte excesivo de producto que pueda quemar las hojas o frutos. Posibilita la aplicación de forma automatizada, sin la actuación de operarios, con la consiguiente eliminación de riesgos. Esto permite la programación de los tratamientos para que se realicen al anochecer, evitando así las altas temperaturas diurnas, lo que aumenta su efectividad. La nebulización disminuye la cantidad de producto necesaria por unidad de superficie. Un ventilador permite cubrir una superficie máxima de 5.000 m2. Existen tanto equipos fijos, acoplados a la estructura del invernadero, como máquinas móviles desplazables a los distintos módulos de invernadero de la explotación.

No obstante la mayoría de las explotaciones, cuando aplican fitofármacos, lo hacen mediante pistolas acopladas a redes fijas de distribución. La tendencia general es hacia el control biológico mediante depredadores naturales, con niveles cero de residuos de plaguicidas, haciendo los agrosistemas más respetuosos con el medio ambiente y mejorando la imagen que los invernaderos transmiten a la sociedad.

Para facilitar las labores culturales, las explotaciones disponen de carros eléctricos autopropulsados con plataformas elevadoras mediante cilindros hidráulicos (foto 2). Normalmente estas máquinas se desplazan utilizando como raíles las tuberías del sistema de calefacción, aunque también existen modelos autopropulsados con ruedas neumáticas. La altura de la plataforma sobre la que se sitúa el operario se ajustada por éste en función de la zona de la planta donde ha de realizar la labor, evitando posiciones incómodas que dificultan su trabajo y disminuyen el rendimiento. Estos sistemas permiten aumentar el volumen de invernadero utilizado por las plantas, aprovechando así la mayor altura de las nuevas estructuras.

En los invernaderos más sofisticados, donde se han impuesto los cultivos sin suelo, que hacen innecesarias las labores de mantenimiento del terreno, el tractor ha dado paso a una serie de máquinas más propias de las industrias que del campo, como son las traspaletas y las carretillas elevadoras, que permiten un transporte rápido y cómodo de los palets. Esto es posible en aquellos invernaderos dotados de pasillos y almacenes acondicionados para el movimiento de estos equipos, al disponer de solera de hormigón.

Las labores culturales de trasplante, poda, tutorado, despunte, destalle, deshojado, aclareo, escarda y recolección siguen realizándose de forma completamente manual en todos los invernaderos. No obstante se están desarrollando robots en este sentido, aunque su uso a nivel comercial está aún muy limitado. Sin embargo, se utilizan sistemas de elevación móviles como ayuda a algunas de las tareas mencionadas, al permitir a los operarios desplazarse entre las líneas de cultivo variando la altura de la plataforma sobre la que se apoyan, en función de la altura en la que se localiza la zona de la planta que ha de manipular.

Para ayudar al proceso natural de polinización aérea, que en los cultivos en invernadero se ve dificultado por la estanqueidad de la estructura, se pueden utilizar máquinas sopladoras. Estos equipos están dotados de un pequeño ventilador, que genera un flujo de aire que se hace salir por un cañón, de forma que el operario puede dirigirlo de forma manual hacia la zona del cultivo donde se encuentran las flores. La polinización mediante abejorros está plenamente consolidada en el sector.

En algunas explotaciones con mayor nivel de tecnificación, también se instalan sistemas de almacenamiento de datos electrónicos (foto 3) en los que los operarios deben introducir los correspondientes a las calles o filas de plantas en las que han trabajado, al tipo de labor realizada, y su código de operario; de forma que esta información se puede recoger en un ordenador personal para poder controlar todas las labores que se llevan a cabo en el invernadero, a la vez que poder realizar el tratamiento estadístico de los datos para la evaluación del rendimiento de cada trabajador. Estos dispositivos permiten establecer políticas de incentivos a los operarios.

En el proceso de clasificación de los frutos se pueden emplear pequeñas máquinas calibradoras que separan los frutos en función de su tamaño y que se instalan directamente dentro del invernadero. Lo usual es llevar los frutos sin clasificar a las centrales de manipulación; pero algunas fincas disponen de pequeñas máquinas de clasificación que permiten la venta directa desde los invernaderos, así como el aumento del precio del producto, ya que sale de la explotación clasificado por categorías. Estas máquinas son muy útiles y usadas en otros países como Holanda, aunque no son comparables con los grandes equipos que existen en los centros de manipulación, que lavan el producto, lo clasifican por calibre, peso y color, y lo empaquetan incluso plastificado, con una capacidad de trabajo elevadísima, de hasta 20.000 kg/h y línea de trabajo. Existe una tendencia a que incorporen sistemas no destructivos de medida de propiedades organolépticas.

Mecanización de la gestión del clima


Otro de los aspectos del manejo de los invernaderos en el que se está produciendo una continua incorporación de maquinaria y equipos, es el control climático. Como consecuencia del interés de los agricultores por incrementar los rendimientos, mejorar la calidad de la producción final, modificar los periodos de máxima producción y asegurar su cosecha, se ha producido una vertiginosa incorporación de sistemas de control climático en los invernaderos. Estos equipos tienen por objeto el control de uno o varios de los parámetros ambientales que influyen en el crecimiento de los cultivos para conseguir mantenerlos en todo momento dentro del rango beneficioso para las plantas.

El principal problema que se plantean los agricultores y técnicos a la hora de incorporar un sistema de control climático en un invernadero, es saber cuál de ellos es más conveniente. Esto depende de múltiples factores interrelacionados que delimitan el sistema o incluso el equipo más aconsejable en cada caso. Así, la estructura del invernadero, los cultivos y variedades utilizadas, los periodos de producción y el sistema de comercialización con el que se trabaja, son elementos que hay que considerar a la hora de evaluar la incorporación de tecnología.

El principal motor del clima de los invernaderos situados en la cuenca mediterránea es la ventilación natural. El éxito de la implantación de cualquier otro método de climatización está supeditado y comprometido a la disponibilidad en el invernadero de un sistema eficaz de ventilación. La mecanización de la ventilación natural se basa en la instalación de motores eléctricos que permiten el accionamiento del proceso de cierre y apertura de las ventanas. En la actualidad se utilizan dos tipos de motores: motorreductores, que permiten el accionamiento simultáneo de múltiples ventanas mediante un sistema de piñón-cremallera, empleados principalmente en las ventanas cenitales, y los motores enrollables (foto 4), que se usan en las ventanas laterales al permitir que el plástico se enrolle alrededor de un eje que está accionado directamente por el motor acoplado en uno de sus extremos.

Las principales deficiencias climáticas de la mayor parte de los invernaderos están relacionadas con una insuficiente superficie de ventilación, que varía entre un 10 y un 15% de la superficie de suelo cultivado (cifras muy inferiores a las recomendadas), y a la colocación de mallas anti-insectos en las aberturas de ventilación, que reducen drásticamente la capacidad de renovación de aire y cuyo uso es prácticamente insustituible por parte de los agricultores. Las principales vías de mejora tecnológica han de partir de las fuentes propias de riqueza que caracterizan la costa mediterránea y que son sin duda la clave para el éxito que han tenido hasta ahora los cultivos en invernadero. Así, el clima de las zonas invernadas se caracteriza por un riesgo de heladas inferior a un día al año, una oscilación térmica anual de 13-14ºC, un número de horas de insolación anual superior a 3.000 h y un régimen permanente de vientos durante la práctica totalidad del año.

Aunque muchos invernaderos tipo “Almería” solo cuentan con ventanas laterales, en los últimos años se ha producido una masiva incorporación de sistemas de ventilación cenital a los invernaderos. La mayoría de los invernaderos que no cuentan con ventanas cenitales son estructuras del subtipo plano, y por lo general bastante antiguos. Prácticamente todos los invernaderos que se construyen hoy día disponen de este tipo de ventanas, indispensables en zonas cálidas como la región mediterránea. La mayor parte de los agricultores están optando por las ventanas cenitales abatibles ya que tienen un accionamiento mediante sistema de piñón y cremallera que permite controlar fácilmente el grado de apertura e incluso posibilitan el accionamiento automatizado mediante motorreductores. Una alternativa a la ventilación natural es la ventilación forzada mediante extractores, con capacidades de 10.000 a 50.000 m3/h y potencias eléctricas de 0,5 a 3,5 kW.

Las mallas de sombreo interiores no muestran diferencias significativas con respecto a la tradicional técnica del encalado de la cubierta del invernadero como medio para disminuir las elevadas temperaturas en el periodo cálido. En este caso la falta de eficacia de las mallas se puede relacionar con la reducción de la ventilación que supone la colocación de un material de baja porosidad entre la zona superior del invernadero donde se encuentran las ventanas cenitales por donde suele salir el aire y la inferior donde se sitúan las ventanas laterales por las que entra el aire, y el propio cultivo que se desea refrigerar.

Hay que insistir por tanto en que la principal vía de mejora de las condiciones climáticas en los tradicionales invernaderos mediterráneos, que como se ha señalado anteriormente siguen constituyendo la abrumadora mayoría de la masa productiva, está ligada a un perfeccionamiento de los sistemas de ventilación natural y de la técnica del encalado. A pesar de esto, los sistemas mixtos de ventilación con extractores, utilizados en momentos puntuales, y ventilación natural cuando el viento exterior garantiza un buen nivel de renovación de aire pueden constituir la solución óptima a los problemas de ventilación. De igual modo las mallas de sombreo colocadas en el exterior y utilizadas de forma simultánea al encalado pueden asegurar mejoras en el microclima del invernadero al eliminar el problema de su interferencia con el flujo de aire interior. El principal problema que encuentran estas nuevas técnicas para su implantación es que aumentan aún más el precio de las instalaciones que de por sí ya es elevado.

Sistemas de calefacción

Los sistemas de calefacción más utilizados en invernaderos son los generadores de aire caliente de combustión directa y la calefacción mediante tuberías de agua caliente. Los primeros son equipos con un alto rendimiento en los que se quema un combustible (propano o gas natural), introduciendo en el ambiente aire caliente y los gases resultantes del proceso de combustión. Están provistos de un quemador y un ventilador de gran capacidad (de 3.000 a 6.000 m3/h) lo que les permite tener una gran potencia térmica (50.000-80.000 kcal/h).

En las zonas de climas muy fríos o cuando se desea incrementar la temperatura ambiente durante periodos de tiempo prolongados se hace necesaria la instalación de sistemas de calefacción por medio de agua caliente. En una caldera (foto 5) se produce el calentamiento de agua mediante quemadores de gas propano, gasoil o fuel-oil. El agua caliente se distribuye mediante un sistema de tuberías por todo el invernadero retornando a la caldera tras haber cedido parte de su calor. Al estar las tuberías de conducción del agua caliente en torno a las plantas se consiguen bajos gradientes de temperatura y una mayor uniformidad térmica con respecto al cultivo.

Sistemas de refrigeración por evaporación de agua

Se utilizan cada vez más los sistemas de refrigeración por evaporación de agua, tanto para refrigerar el invernadero como para aumentar la humedad interior. Los más extendidos y adaptados a nuestras estructuras son las boquillas de nebulización, y en menor medida los paneles evaporadores.

La nebulización o fog consiste en distribuir en el aire un gran número de partículas de agua líquida de tamaño próximo a 10 mm. Debido al escaso tamaño de las partículas, su velocidad de caída es muy pequeña, de modo que permanecen suspendidas en el aire el tiempo suficiente para evaporarse sin llegar a mojar los cultivos. Al evaporarse enfrían el ambiente. El elemento más delicado de todo el conjunto es la boquilla de nebulización, pues de su diseño depende la calidad de la instalación. La boquilla recibe agua a presión, la divide en gotas minúsculas y las dispersa a corta distancia. El movimiento natural del aire redistribuye la humedad. También pueden usarse ventiladores que fuerzan una corriente de aire y mejoran el alcance de las gotas. Las boquillas se conectan a tuberías timbradas, instalando generalmente, una boquilla por cada 6-8 m2 de invernadero. El equipo funciona con agua cuidadosamente filtrada ya que las boquillas pueden obstruirse fácilmente. Las boquillas de alta presión (40 y 60 kg/cm2) producen gotas pequeñas, de las que el 95% son menores de 20 mm de diámetro. Las boquillas de baja presión utilizan agua a presiones comprendidas entre 3 y 6 kg/cm2. Existen varios tipos de boquillas que suelen mezclar agua y aire a presión.

Los paneles evaporadores (foto 6) poseen un material poroso que se satura de agua por medio de un equipo de riego. La pantalla se sitúa a lo largo de todo un lateral o un frontal del invernadero. En el extremo opuesto se instalan ventiladores extractores de aire. El aire exterior entra a través de la pantalla porosa, absorbe humedad y al evaporarse en el interior del invernadero, baja su temperatura. El principal problema de este sistema son los gradientes importantes de temperatura que genera, debidos a la excesiva anchura de las instalaciones, a veces muy superior a los 30 o 35 m recomendados. Tienen la gran ventaja de que pueden utilizarse incluso cuando el viento exterior es fuerte, lo cual ocurre en muchas ocasiones en las zonas invernadas, permitiendo la refrigeración del invernadero. Normalmente, por seguridad estructural, independientemente de que haya un exceso de temperatura, se cierran las ventanas con vientos incluso no muy fuertes (menores de 10-12 km/h); en esta situación el cultivo está en riesgo por exceso de temperatura, y la nebulización no funciona ya que se satura rápidamente el aire del invernadero, al no renovarse.

En los invernaderos situados en la costa mediterránea el principal problema de control climático suelen ser las altas temperaturas estivales. Normalmente se recurre a la utilización de los sistemas de ventilación para reducir la temperatura del invernadero, con el inconveniente de estar supeditados a un rango de temperatura que se sitúa entre 5 y 7ºC por encima de la temperatura ambiente exterior. Para poder reducir la temperatura interior del invernadero por debajo de la exterior es necesario recurrir a los sistemas de refrigeración en los que se introduce una cierta cantidad de agua dentro del invernadero que al evaporarse produce un aumento de la humedad absoluta y un descenso de la temperatura.

Sistemas de inyección de anhídrido carbónico

El cultivo en invernadero está sujeto a una concentración de CO2 fluctuante. La concentración de CO2 bajo las estructuras de cultivo en condiciones de alto consumo (dosel cerrado, alta radiación y baja renovación de aire) puede llegar a ser la mitad que en el exterior (350 ppm), por lo que se utilizan sistemas para incrementar la concentración del citado gas en el interior de los invernaderos. El enriquecimiento carbónico mediante la incorporación de CO2 puro es el procedimiento más utilizado y la fuente más controlable de incorporación de dióxido de carbono. El equipo necesario consta principalmente de un depósito (foto 7) donde se almacena el CO2 en estado líquido, un conjunto de vasos de expansión donde el líquido se transforma a su estado gaseoso por medio de una disminución de presión, un sistema de tuberías primarias y las tuberías de distribución junto al cultivo. Las tuberías pueden ser tanto cintas de riego con goteros insertados de 1 l/h o mediante mangas flexibles de polietileno transparente. Estas tuberías se ramifican por todo el invernadero distribuyendo el gas en la base de las plantas.

El enriquecimiento carbónico se lleva a cabo en función de una estrategia de suministro. El caso más sencillo es el suministro de CO2 a una tasa o concentración constante dependiendo del porcentaje de abertura de las ventanas. Otras estrategias más sofisticadas se basan en principios fisiológicos y económicos que consideran que las concentraciones entre 700 y 1.000 ppm están dentro de unos niveles fisiológicamente óptimos para el crecimiento y producción de las especies hortícolas. Una estrategia muy utilizada en los invernaderos que disponen de sistemas de abonado carbónico, es la de inyectar CO2 a 700 ppm cuando las ventanas están completamente cerradas, y a 350 ppm cuando están abiertas.

Control mediante ordenador

En lo relativo al control ambiental se está produciendo una evolución en la concepción de la mejora del clima, de forma que en la actualidad junto con la adecuación de los parámetros climáticos (radiación, temperatura, humedad y concentración de CO2) a los óptimos para el crecimiento y desarrollo de los cultivos, se persiguen nuevos objetivos como la homogeneidad de las condiciones ambientales dentro de los invernaderos y el rendimiento económico que supone el uso de las diferentes técnicas y sistemas de climatización. Para ello se están desarrollando sistemas de control de tipo predictivo, que basándose en previsiones meteorológicas, balances de energía en el invernadero y modelos de crecimiento de las plantas, permiten estimar las variaciones de producción generadas por los sistemas de climatización y su coste económico. Para ello también deben utilizar bases de datos de precios y modelos económicos que permitan predecir el valor de la producción final y compararla con el coste de funcionamiento de los equipos de climatización.

En los invernaderos tradicionales como los del tipo Almería en su variante «raspa y amagado» se utilizan pequeños controladores (autómatas programables) que regulan, por ejemplo, la apertura y cierre de ventanas, o el funcionamiento de los extractores, en función de la temperatura y de la humedad. En instalaciones más sofisticadas, con modernas estructuras tipo multitúnel o Venlo, se utilizan programas informáticos de gestión del clima, que integran todos los parámetros climáticos y todos los actuadores: ventanas cenitales y laterales, ventilación forzada, nebulización, calefacción, inyección de CO2, etc. Registran toda la información y la presentan en forma de gráficos que permiten el estudio pormenorizado de todo lo ocurrido en el invernadero.

También están disponibles equipos comercializados bajo la denominación de fitomonitores, que miden otra serie de parámetros relativos al comportamiento de la planta, como crecimiento del fruto y del tallo, flujo de savia o temperatura de la hoja. Estos dispositivos por el momento, sólo se muestran útiles como fuente de información cualitativa y no cuantitativa, debido: a la alta sensibilidad del instrumental, que origina variaciones en las medidas por perturbaciones externas o por una incorrecta instalación, a la falta de representatividad del conjunto de plantas del invernadero y al déficit de conocimiento existente hoy día relativo a los parámetros que mide.

Actualmente existen sistemas de medida de parámetros biológicos del cultivo que permiten determinar el estado hídrico del cultivo y detectar situaciones de estrés, tanto por falta de riego como por condiciones ambientales extremas. Estos sistemas han sido utilizados experimentalmente, y ahora comienzan a introducirse en los invernaderos comerciales como herramienta muy útil para evaluar el efecto que las acciones realizadas por los sistemas automatizados de gestión de la fertirrigación y del clima, producen en las plantas. Entre los principales parámetros utilizados destacan la temperatura del cultivo, el flujo de savia y las variaciones del diámetro del tallo y del fruto.

La diferencia entre la temperatura de cultivo y la temperatura del aire puede usarse como criterio para la detección del estrés hídrico. Esta diferencia, y los índices del estrés derivados, pueden ayudar en el manejo de los sistemas de control climático como las mallas de sombreo, la ventilación o los sistemas de nebulización. Las microvariaciones del diámetro del tallo dan una información útil sobre el estado hídrico y el crecimiento de las plantas. Estos datos pueden usarse junto a modelos de la evapotranspiración, no sólo para perfeccionar la programación del riego, sino para optimizar las consignas del control climático.

Los sensores de flujo de savia se basan en la medida de la variación de la pérdida de energía al aplicar en la proximidad de la corriente de savia bruta, una fuente de calor constante. Esta alteración en la disipación de calor se produce como consecuencia del aumento o disminución del flujo de savia que pasa por el tallo y que actúa como fluido refrigerante. La medida del flujo de savia permite estimar de forma muy exacta la tasa de transpiración del cultivo. Su valor sigue una evolución diaria estrechamente ligada a la de la radiación solar, con valores máximos en torno al mediodía y mínimos durante la noche. Las situaciones de estrés hídrico se detectan por caídas anormales de la medida del flujo de savia.

ENFERMEDADES DEL AJí (Capsicum annum L.), VARIEDAD CAYENNE, EN LA ZONA CAFETERA CENTRAL

Henry Toro López. I.A. Fitopatólogo

INTRODUCCIÓN

El ají (Capsicum annum L.), es sembrado como cultivo transitorio de la zona cafetera en el programa de diversificación de la Federación Nacional de Cafeteros, con un porvenir promisorio tanto económico como de exportación. En 1979, se sembraron en el país cerca de 850 ha que produjeron 12000 ton de fruta (Jaramillo y Lobo, 1985), utilizada en el mercado de los Estados Unidos como salsa, pulpa} conserva en vinagre, en la industria farmacéutica y en la extracción de colorantes; también se emplea deshidratada en polvo para la agroindustria. El ají, se considera una alternativa agrícola importante en monocultivo o asociado con socas de café, debido a su buena rentabilidad, producción y posibílidades de mercadeo internacional.

Dada la importancia de conocer y evaluar los princípales problemas patológicos limitantes del cultivo, se realizó el presente estudio, cuyos objetivos fueron: (a) Identificar las enfermedades que afectan el cultivo en los distintos estados de desarrollo de la planta, (b) Describir los síntomas de cada enfermedad y (c) Evaluar la incidencia e intensidad de cada una de ellas.

MATERIALES Y MÉTODOS

En el estudio se evaluaron las enfermedades limitantes, en predios comerciales y en cultivos establecidos por los investigadores, ubicados en los departamentos de Risaralda, Valle del cauca y Quindío, en lotes establecidos en los municipios de Santuario y Cerrítos (Risaralda) y Quimbaya (Quindío), localizados entre 1250 y 1450 m.s.n,m. Se usó semilla variedad Cayenne suministrada por Multiservicios Integrados Agropecuarios Ltda, en Caicedonia, Valle del Cauca. Se aplicaron encuestas a los agricultores para obtener información sobre las características de las explotaciones. Se recorrieron todos los predios y se hicieron observaciones directas de cada enfermedad y se recolectó material vegetal enfermo, teníendo en cuenta las distintas etapas del ciclo del cultivo. En cada predio se muestreó el1 0% de la población y

la evaluación de los problemas encontrados se hizo calculando incidencia e intensidad, según la escala modificada de Horsfall y Barrat, 1945. En el laboratorio de Fitopatología de la Universidad de Caldas se hicieron los análisis de las muestras recolectadas, utilizando las técnicas apropiadas para identificación de agentes patógenos.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

1. Enfermedades fungosas.

Antracnosis, causada por Colletotrichum capsici Syd. Bu ti. & Bis by., afecta los frutos, en los cuales aparecen manchas café oscuras, hundidas, con bordes definidos, sobre las cuales se observan fructificaciones negras correspondientes a los acérvulos. Con el avance de la enfermedad los frutos se van secando hasta momificarse y deformarse, permaneciendo adheridos a las ramas, como fuente de inóculo. La incidencia y la Intensidad fueron bajas con valores de 15% y 2.5%, respectivamente.

Mancha de las hojas, causada por Cercospora capsici Heald & Wolf., se caracteriza por la aparición de manchas circulares de color grisáceo o blanco en el centro, con borde café oscuro, ubicadas en la lámina foliar y en los bordes de la hoja. Las estructuras del hongo se obsevan en la haz de la hoja, de color grisáceo y corresponden a los conidióforos y conidias del hongo. Los niveles de incidencia e intensidad fueron bajos, con valores de 8.0% y 6.5% respectivamente; sin embargo, la enfermadad se detectó en plántulas en semillero y en plantas adultas.

Quemazón o Añublo, causada por Phytophthora capsici Leonian., se presenta en plántulas afectando el sistema radicular y la parte basal de las mismasc produciendo un necrosamiento que avanza hacia arriba. Hay un secamiento del sistema vascular y destrucción del tejido, luego hay doblamiento, marchitamiento, amarillamiento y finalmente muerte de la plántula. Cuando hay fructificación del hongo se observa crecimiento blanco alrededor de las áreas necrosadas. Es la enfermedad más limitante y fue la que presentó mayor incidencia e intensidad (65% y 100%, respectivamente).

Pudrición y marchitamiento, causada por Fusarium sp., produce amarillamiento general de la planta. En corte transversal del tallo se observó una coloración rosada o marrón del sistema vascular. La alta humedad relativa favorece su desarrollo y las plantas carentes de vigor están más propensas al ataque del hongo. Los porcentajes de incidencia e intensidad fueron muy bajos en los predios visitados y en los sitios de siembra, con valores de 8.0% y de 2.5% respectivamente.

Damping-off o Mal del Talluelo, causada por Pythium spp. y Rhizoctonia solani kuehn., enfermedad muy común y limitante en semilleros a libre exposición o en invernadero. debido a la pudrición de la semilla antes y después de la emergencia de las plántulas, las cuáles presentan una constricción o estrangulamiento en la base del hipocótilo, debilitándose finalmente. Un buen manejo del riego y el uso de buena semilla, son fundamentales para prevenir su ocurrencia.

Mildeo polvoso, causada por Leveillula taurica (Lév.) Arnaud., fue detectada en el 50 % de los predios, por lo cual puede considerarse como enfermedad potencial en la zona de estudio. Inicialmente hay formación de cenicilla blanca sobre las hojas, que luego necrosa el área foliar; posteriormente produce defoliación severa de las hojas bajeras y el tercio medio de la planta. Por la agresividad del patógeno en condiciones favorables de clima, puede convertirse en un grave problema y causar disminución de las cosechas.

Mancha foliar grisácea, causada por Stemphylium solani Weber. , se caracteriza por la ocurrencia de manchas más o menos circulares de color café, que luego se tornan grisáceas y con una márgen café-rojiza, que también pueden aparecer sob!~ los tallos, pec[olos y en los pedicelos del fruto, pero no fueron observadas en frutos ni en los pétalos de las flores.

2. Enfermedades bacterianas

Pudricion blanda del fruto, causada por Erwinia carotovora, L.R. Jones, Holland., conocida comúnmente como Bacteriosis y se presenta en tallos y frutos; en este último caso es un problema limitante ya que los ataca en todos los estados de desarrollo. Se observó con alta intensidad en ~I 90% de las fincas visitadas. La bacteria entra al tejido a través de heridas y de aperturas naturales; si las condiciones de humedad relativa la favorecen, penetra al fruto por cualquier sitio transformándolo en una bolsa acuosa que permanece en la planta hasta momificarse. El agricultor la controla con aplicaciones periódicas de productos quimicos a base de cobre.

Marchitamiento bacteriano, causada por Pseudomonas solanacearum, Smith., conocida como Dormidera, ocurre . muy esporádicamente, en plantas aisladas que presentan amarillamiento y fiacidez. En los tejidos internos se observa un color pardo en forma de estrías que puede causar la muerte de la planta. Por su fácil diseminación, puede convertirse en un grave problema para el cultivo; no obstante, los porcentajes de incidencia e intensidad fueron muy bajos, con valores de 5.0% y 3.5% respectivamente.

3. Nematodos fitoparásitos

Se identificaron mediante el análisis de muestras de suelo y raices. En las primeras se encontraron 10 y 5 individuos por 100 gramos de suelo, de Helicotylenchus sp, y Aphelenchus sp., respectivamente y en las segundas, se encontraron 50 individuos por 50 gramos de raíces del género Meloidogyne sp.

4. Enfermedades virales

Los virus son los microorganismos más destructivos y limitantes en la producción de las solanáceas, pues son causantes de bajos rendimientos en áreas productoras que no cuentan con programas de manejo de semilla, de áfidos transmisores y de control de malezas. En este estudio se reconocieron el Virus del Mosaico del tabaco (TMV), Tobamovirus y el Virus moteado venal del pimiento (PVMV), Potyvirus, los cuales se presentaron esporádicamente y que fueron identificados con base en reportes de la literatura y pruebas de patogenicidad en invernadero.

5. Desórdenes fisiológicos

Golpe de sol o Escaldado, se produce sobre la superficie del fruto expuesta al sol, cuya ocurrencia es incrementada por las temperaturas altas. La mancha comienza como una área pálida bien definida en frutos verdes o maduros, que luego se torna blanca; cuyo tamaño depende del momento en que la lesión comienza a presentarse. Debido al debilitamiento del tejIdo, éste es invadido por microorganismos que acaban de destruir el fruto.

Pudrición negra apical del fruto, producida en el fruto cuando hay deficiencia de calcio en el suelo o exceso de sales en el mismo y sequías extremas durante la formación del fruto. Consiste en un ennegrecimiento del extremo apical del fruto, el cual va avanzando a medida que se aumentan las deficiencias del nutriente. Cuando el fruto se ablanda y ennegrece, es invadido por microorganismos e insectos propiciando su rápida descomposición.

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